Los clubes de barrio vuelven a ocupar un lugar central en la agenda legislativa bonaerense.
El presidente del bloque de senadores del PRO, Pablo Petrecca, presentó un proyecto de ley denominado "Programa provincial Dibu", una iniciativa que busca establecer un esquema de promoción, asistencia y sustentabilidad para clubes de barrio, asociaciones civiles deportivas e instituciones deportivas sin fines de lucro de la provincia de Buenos Aires.
El anuncio se produjo en Junín, durante la celebración por los 100 años del Club Atlético Defensa Argentina. El escenario elegido no fue casual: Petrecca aprovechó el aniversario de una institución con un siglo de trayectoria para presentar una propuesta que pone el foco en el rol social que cumplen estas organizaciones, especialmente entre niños, niñas y adolescentes.
La iniciativa apunta no solamente a mejorar la infraestructura de los clubes, sino también a facilitar su regularización administrativa y contable, generar mecanismos de asistencia técnica y orientar recursos hacia aquellas instituciones que funcionan como espacios de educación no formal, integración y contención.
La denominación del programa constituye uno de los elementos más visibles de la propuesta. El nombre "Dibu" es presentado como un homenaje a Emiliano Martínez, arquero de la Selección argentina y campeón del mundo.
Petrecca explicó que no se trata solamente de reconocer la trayectoria deportiva del futbolista, sino también sus orígenes en clubes de barrio de Mar del Plata.
"Denominar a este programa con el nombre de 'Dibu' no es solo un homenaje al arquero campeón del mundo, sino un acto de justicia hacia sus raíces en Mar del Plata, donde clubes de barrio como General Urquiza, Talleres y San Isidro forjaron el carácter de quien hoy es un símbolo de resiliencia para todos los bonaerenses", señaló.
La referencia al arquero aparece vinculada a una idea que atraviesa todo el proyecto: que detrás de un deportista que alcanza el máximo nivel existe una red de instituciones, entrenadores, familias y espacios comunitarios que contribuyen a su formación.
Petrecca incorporó a la iniciativa el concepto de "infraestructura humana", asociado al denominado Método Scaloni.
La idea parte de que el desarrollo deportivo no depende exclusivamente de instalaciones, equipamiento o recursos económicos. También requiere un entorno de seguridad, pertenencia y acompañamiento.
"Para que un deportista brille, primero debe existir un entorno de seguridad y pertenencia", explicó el senador.
Desde esa perspectiva, el proyecto busca que el Estado no solamente transfiera recursos, sino que acompañe a los clubes en cuestiones que muchas veces representan una dificultad para instituciones administradas por vecinos y familias.
"Al fortalecer la regularización administrativa y contable de los clubes, el Estado actúa como el 'guardián' de estas instituciones, evitando que la burocracia sea un obstáculo para la función social", afirmó Petrecca.
Y sintetizó el objetivo con otra definición: "Estamos invirtiendo en el estado competitivo del futuro a través del disfrute y la contención en el presente".

Uno de los puntos centrales de la iniciativa está relacionado con el financiamiento.
El proyecto establece que los municipios que adhieran al programa podrán destinar hasta el 5% de los recursos que reciban del Fondo de Financiamiento Educativo para los objetivos establecidos por la ley.
Sin embargo, el texto incorpora una restricción específica para evitar que esos recursos terminen afectando el financiamiento de la educación formal.
"La aplicación de la presente ley no podrá en ningún caso afectar, reducir ni sustituir el porcentaje mínimo de los recursos del Fondo de Financiamiento Educativo que la normativa vigente obliga a destinar a infraestructura escolar", establece la iniciativa.
La misma protección alcanza a los recursos que ya estén comprometidos en obras escolares en ejecución.
Además, el proyecto prohíbe utilizar partidas del Fondo de Financiamiento Educativo que tengan un destino específico para infraestructura, mantenimiento o equipamiento de establecimientos del sistema educativo formal, así como aquellas destinadas al funcionamiento de los servicios educativos municipales.
El fondo también podría recibir donaciones o legados de terceros destinados específicamente al programa.
La propuesta incorpora mecanismos destinados a garantizar que los recursos tengan trazabilidad y que la asistencia llegue efectivamente a las instituciones que más la necesitan.
Así, Petrecca destacó que el proyecto contempla "mecanismos de alta precisión administrativa que garantizan la transparencia y la eficacia".
Entre los elementos mencionados aparece la intangibilidad de los recursos destinados a infraestructura escolar formal y la obligatoriedad de contar con seguros de responsabilidad civil para proteger tanto a los menores como a las instituciones.
El proyecto también contempla criterios de equidad territorial. La intención es priorizar a clubes ubicados en zonas periféricas y rurales de la provincia, donde las dificultades económicas y de acceso a determinados servicios pueden ser mayores.
El objetivo, según el senador, es que "el acceso a la formación y la salud sea un derecho efectivo en todo el territorio bonaerense".
Otro aspecto diferencial de la propuesta es que busca alejarse de un esquema basado exclusivamente en subsidios.
Petrecca planteó que el "Programa provincial Dibu" pretende transformarse en "una alianza estratégica" mediante asistencia técnica gratuita y unidades de apoyo destinadas a acompañar a los clubes en su gestión administrativa.
La iniciativa contempla además una Evaluación de Impacto Social anual y la publicidad de los proyectos educativos.
Según el legislador, esos mecanismos permitirían comprobar si la inversión pública se traduce efectivamente en resultados concretos para las comunidades.
"La obligatoriedad de realizar una Evaluación de Impacto Social anual y la publicidad de los proyectos educativos aseguran que la inversión pública se traduzca en indicadores reales de bienestar", sostuvo.
La iniciativa también incorpora una mirada sobre las transformaciones que atraviesa la sociedad, desde la aceleración tecnológica hasta la expansión de la inteligencia artificial.
Para Petrecca, esos cambios hacen todavía más importante la existencia de espacios comunitarios donde puedan construirse vínculos personales.
"En un contexto atravesado por la aceleración tecnológica, la inteligencia artificial y profundas transformaciones sociales, el fortalecimiento de las instituciones comunitarias constituye una política pública estratégica", afirmó.
Según su planteo, las sociedades que mejor se adaptan a las transformaciones son aquellas capaces de preservar espacios donde se desarrollan valores como la confianza, la cooperación, la pertenencia y la responsabilidad compartida.