04/08/2026 - Edición Nº1274

Judiciales

Voz autorizada

Ignacio González Prieto revela cómo se construye credibilidad en el periodismo policial

04/08/2026 | El periodista habló sobre su carrera, los grandes casos criminales y la importancia de ejercer un periodismo con formación y ética.



El camino de Ignacio González Prieto comenzó mucho antes de convertirse en una de las voces más reconocidas del periodismo policial argentino. En El Living de NewsDigitales recordó que nació en un hogar humilde de Bolívar, donde heredó de su padre la pasión por la lectura y la curiosidad por entender el mundo.

A los 12 años golpeó la puerta de una radio de su ciudad y pidió una oportunidad. Empezó barriendo pisos, sirviendo café y realizando pequeñas tareas hasta que le permitieron salir a hacer coberturas deportivas. "Nada fue casualidad. Todo fue una construcción basada en la vocación, el estudio y el esfuerzo", resumió.

Aquella experiencia fue el inicio de una carrera que lo llevó a Radio Rivadavia, Radio Mitre, América y Canal 13, donde cubrió algunos de los hechos policiales más importantes del país. Desde el accidente del avión de LAPA hasta la tragedia de Cromañón y el crimen de Ángeles Rawson, cada cobertura fue moldeando un perfil profesional que luego decidió fortalecer con estudios en investigación criminal, ciencias forenses y una maestría en Criminología. "Quería ser el único periodista con esa formación", explicó.

Una profesión que exige preparación

Para Prieto, el periodismo policial no puede sostenerse únicamente en la experiencia. Considera indispensable la capacitación permanente y cuestiona que muchos operadores judiciales tampoco tengan formación específica en ciencias forenses.

Según explicó, fiscales y jueces suelen enfrentar investigaciones extremadamente complejas sin conocimientos profundos sobre criminalística o criminología, una situación que, a su entender, repercute directamente en la calidad de las investigaciones. "Un periodista también tiene que formarse porque está explicando cuestiones muy delicadas frente a millones de personas", sostuvo.

El periodista también destacó que el trabajo informativo nunca debe convertirse en un espectáculo. Si bien reconoció que el periodismo muchas veces logra descubrir datos que la Justicia no encuentra, advirtió que esa ventaja implica una enorme responsabilidad. "La tentación de hacer show es muy grande, pero el prestigio vale mucho más que una primicia", afirmó.

Los casos que dejaron una marca

Durante más de tres décadas de carrera, González cubrió innumerables investigaciones criminales. Sin embargo, reconoció que hubo historias que lo atravesaron profundamente.

Entre ellas mencionó el asesinato de Tomás Dameno Santillán, un caso que lo conmovió porque el niño le recordaba a su propia infancia. También recordó la investigación por el crimen de Lucio Dupuy, donde estableció un fuerte vínculo con la familia de la víctima. Conserva hasta hoy un autito y un portarretrato que le regalaron el padre y el abuelo del niño como símbolo de agradecimiento por el tratamiento periodístico del caso. "Siempre golpeé la puerta de las familias con respeto. Mi intención nunca fue invadir su dolor, sino colaborar para que se conozca la verdad", expresó.

Para protegerse emocionalmente, explicó que aprendió a separar el trabajo de la vida personal. "Cuando termina el noticiero, baja el telón y vuelvo a mi casa. Si no hiciera eso sería imposible seguir adelante", confesó.

Críticas al periodismo actual

Uno de los momentos más contundentes de la entrevista llegó cuando analizó el presente de los medios de comunicación. A su juicio, el periodismo perdió buena parte de sus grandes maestros y la velocidad impuesta por la tecnología reemplazó el hábito de estudiar, verificar y contextualizar la información.

"No veo periodistas que lleguen sabiendo todo, que hayan leído política, economía, internacionales, deportes y espectáculos como hacían los grandes referentes", lamentó.

En esa línea, contó que continúa trabajando prácticamente de manera artesanal: escribe todos sus informes a mano, consulta archivos, conversa con jueces, fiscales, policías y familiares de víctimas antes de elaborar una historia. Para él, el chequeo de la información sigue siendo el principal valor del oficio. "Hoy muchos creen que con un WhatsApp alcanza. Yo chequeo todo varias veces antes de decir una sola palabra", afirmó.

Justicia, delitos y una sociedad en transformación

El especialista también reflexionó sobre la evolución del delito en la Argentina. Explicó que la criminalidad se adapta rápidamente a los cambios tecnológicos y sociales, mientras que muchas instituciones estatales reaccionan con mayor lentitud. Mencionó fenómenos como el grooming, la sextorsión y las estafas virtuales como ejemplos de delitos que exigen nuevas herramientas de investigación y mayor preparación por parte de fiscales, jueces y fuerzas de seguridad.

Respecto de casos mediáticos como Loan Peña, advirtió que muchas investigaciones llegan debilitadas al ámbito judicial por errores cometidos durante las primeras horas. También cuestionó las condenas mediáticas cuando todavía no existen pruebas suficientes para sostenerlas.

Principios por encima de todo

Sobre el final de la charla, Prieto aseguró que nunca aceptó presiones ni ofrecimientos para modificar su trabajo periodístico. Atribuyó esa convicción a los valores familiares con los que fue criado y sostuvo que jamás negoció información ni recibió dinero para orientar sus coberturas.

Reconoció que sufrió amenazas a lo largo de su carrera, especialmente durante la investigación por la muerte del fiscal Alberto Nisman, aunque aseguró que nunca sintió miedo. "Si digo algo es porque estoy convencido de que es verdad y puedo fundamentarlo", sostuvo.

Antes de despedirse dejó una reflexión que resume su filosofía profesional. Recordó un consejo que le dio el periodista Nelson Castro: entender la profesión como una maratón, donde lo importante no es llegar primero sino mantenerse durante años con credibilidad. "El prestigio se construye con mucho trabajo y puede destruirse en cinco minutos. Por eso prefiero cuidar mi nombre antes que conseguir una primicia a cualquier precio", concluyó.