La recaudación tributaria de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA, ex AFIP) mejoró por segunda vez en el año. En julio, alcanzó los $23 billones, con un aumento nominal del 35,1% interanual. Al descontar la inflación, estimada en 1,85% para el mes, se traduce en una recuperación del 1,2% en términos reales.
Con este dato, se confirma una tendencia: con excepción de los meses de vencimiento de ganancias (mayo para personas jurídicas y julio para personas humanas), la recaudación tiende a caer:
En 2025, los vencimientos de Ganancias y Bienes Personales de las personas humanas se concretaron en junio, mientras que este año se postergaron a julio. Este factor traccionó al alza la comparación interanual.
Si se excluye Ganancias, destacan desde la consultora Equilibra, la recaudación se retrajo 3,7% en términos reales.
Ello se explica porque el resto de los tributos relevantes (en monto) mostraron bajas (Retenciones, Seguridad Social, Cheque e IVA).

1. Retenciones a la exportación
Aportaron $1,2 billones, lo que significa una caída real del 22,7%. El derrumbe se explica por la baja de las alícuotas aplicadas para soja, maíz y trigo. Además, en julio del año anterior “ingresó recaudación de operaciones registradas en junio, cuando aún regía la disminución de los aranceles a los Derechos de Exportación”. Los analistas advierten que seguirá mermando debido a los nuevos recortes anunciados.
2. Derechos de Importación
Sumaron $575.667 millones, lo que equivale a un retroceso real del 26,8%. La caída está directamente asociada a la desaceleración de las cantidades importadas y la reducción de alícuotas en bienes específicos, como celulares.
3. IVA
El Impuesto al Valor Agregado retrocedió un 0,5% en términos reales interanual. No obstante, en el desagregado, el IVA interno mejoró 5,9% mientras el aduanero se desplomó 15,3%.
4. Seguridad Social
Alcanzó los $6,3 billones (una merma real del 3%), impactado por el retroceso en los puestos de trabajo registrados y la pérdida del poder adquisitivo de los salarios en el último año.
5. Impuesto al Cheque (Débitos y Créditos)
Sumó $1,5 billones, mostrando un derrumbe real del 11,1%. Cabe destacar que este mes se encontraron vigentes las nuevas exenciones del impuesto (billeteras virtuales y fintechs).

De este modo, los dos tributos que suelen marcar el ritmo de actividad mostraron signos bien contrapuestos (IVA interno e Impuesto a los Débitos y Créditos).
A contramano de la crisis general, el Estado logró recaudar más a través del Impuesto a las Ganancias. En julio, se cobraron por este tributo $5,1 billones, una suba real del 23,4%.
A su vez, el Impuesto a los Combustibles recaudó $638.389 millones, 67,8% más que el año anterior, que, al descontar el factor inflacionario, representa un salto de 25,7%. Ello se debe al aumento constante que el gobierno viene realizando del monto fijo que se cobra al comprar combustible.
Por último, por Bienes Personales se percibieron $171.056 millones, 69,2% más que el año anterior, esto es, una suba en términos reales de 26,7%. Ello se debe a la baja base de comparación (julio 2025), en la que no regía el vencimiento de la declaración jurada.
Desde Equilibra, destacaron que mientras los ingresos coparticipables mejoraron 8,6% gracias al Impuesto a las Ganancias, los recursos que se quedó la Nación menguaron 2,9%.
Así, los ingresos del Estado Nacional exhibieron una baja por doce meses consecutivos, “comprometiendo las cuentas fiscales que ya habían cerrado en rojo en junio”.

El equilibrio fiscal es una bandera "innegociable" para el presidente Javier Milei. Con una recaudación que en los primeros siete meses de 2026 ya acumula una baja del 4,3%, el mercado anticipa que el Ejecutivo deberá aplicar recortes de gasto público aún mayores a los realizados en estos dos años para compensar los menores ingresos.
La perspectiva para la segunda mitad del año no es alentadora para las arcas públicas por dos factores clave:
Ante este panorama, la pregunta es ¿por dónde profundizarán la motosierra Milei y Luis Caputo