Las denuncias por conflictos de pareja, los episodios de violencia y un pedido de restricción que, según la familia, nunca prosperó volvieron a quedar bajo la lupa tras el asesinato de Matías Julián Álvarez Guardia, el joven de 29 años que murió de una puñalada en el pecho en Resistencia, provincia de Chaco. Para sus allegados, ese historial resulta clave para entender qué ocurrió el domingo dentro de la vivienda donde fue atacado y por qué Victoria Luz Cantero, de 25 años, terminó detenida como principal sospechosa del crimen.
"Ella era violenta. Él la había denunciado y había pedido una perimetral, pero no prosperó", aseguró Noelia Guardia, hermana de la víctima, al describir el vínculo que mantenía la pareja.
Según su relato, los conflictos eran frecuentes y no se limitaban a discusiones. Sostuvo que la joven le rompía teléfonos celulares, que en una oportunidad destrozó el parabrisas de la camioneta de Matías con un ladrillo y que existían reiterados episodios de agresiones físicas.

Para la familia, esos antecedentes hoy adquieren un nuevo significado porque entienden que el homicidio no fue consecuencia de una discusión espontánea, sino el desenlace de una relación atravesada por la violencia.
A partir de distintos elementos hallados en la vivienda, los allegados del joven elaboraron una hipótesis completamente distinta de la que sostiene la acusada.
Afirman que Cantero habría ingresado durante la madrugada utilizando una copia de las llaves de la casa y que sorprendió a Matías mientras dormía.
Entre los indicios que mencionan figura una mochila que, según dijeron, pertenecía a la joven y fue encontrada dentro del domicilio después del ataque.
La hermana de la víctima sostiene además que el móvil habría sido un episodio de celos. "Pensó que mi hermano estaba con otra persona y fue a buscarlo", afirmó. Conmovida por el crimen, aseguró que el joven "no tuvo tiempo de defenderse" y consideró que la lesión fue provocada con precisión.
La reconstrucción presentada por la familia contrasta con la explicación brindada por Cantero tras su detención. La joven aseguró que recibió un llamado telefónico para acercarse a la vivienda y que, cuando llegó, encontró a Álvarez Guardia ya herido sobre la vereda.
Esa versión es una de las que ahora intenta verificar la fiscalía mediante testimonios, pericias y otras medidas de prueba ordenadas en las últimas horas.

El ataque ocurrió el domingo en una vivienda ubicada sobre la calle Donovan al 1400, en Resistencia. Después de recibir la puñalada, Matías fue trasladado de urgencia al Hospital Julio C. Perrando por un amigo, donde fue intervenido quirúrgicamente. Sin embargo, murió horas después como consecuencia de un shock hipovolémico que derivó en un paro cardiorrespiratorio.
Mientras la Justicia busca determinar con precisión cómo se produjo el ataque y cuál fue la secuencia de los hechos, la familia insiste en que la investigación tenga en cuenta el contexto de violencia que, aseguran, marcó la relación durante los últimos meses.