El pasado viernes 1° de agosto, el Gobierno nacional publicó el Decreto 690/2026, que plantea la modificación del régimen de practicaje y pilotaje en ríos, puertos, pasos y canales en todo el país. Entre sus principales lineamientos, apunta a cambiar las condiciones para la prestación y contratación de los servicios de practicaje y pilotaje, situación que generó un fuerte rechazo del Centro de Navegación Argentina, que nuclea a estos trabajadores.
La entidad dispuso una medida de fuerza, que impactó de lleno en todas las terminales portuarias argentinas, con una parálisis en el flujo habitual del comercio exterior. Cabe destacar que esta protesta se extiende desde Ushuaia hasta la Hidrovía Paraná-Paraguay y en el caso de los puertos del Gran Rosario, este punto no es menor, porque concentran cerca del 80% de las exportaciones e importaciones argentinas.
El escenario es por demás complejo y desde la industria exportadora advirtieron que el comercio exterior está totalmente paralizado. Así, toda la carga de granos, combustibles y otras mercaderías están detenidas en puertos y por el momento, no se ve una salida a este conflicto.
En el caso de los puertos bonaerenses y según pudo reconstruir NewsDigitales, en San Nicolás hay tres buques amarrados y con sus operaciones finalizadas y otra embarcación en rada, que espera ingresar. La medida de fuerza de los prácticos está demorando el movimiento de buques, al igual que en el puerto de Quequén, en donde solo hay barcos cargando mercadería en los muelles. En ambos casos, los portuarios advirtieron por el riesgo de paralización en las actividades si este escenario se extiende.
En este contexto, la Cámara de la Industria Aceitera y del Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC) expresó su preocupación. Gustavo Idígoras, presidente de la entidad, reconoció que la cantidad de embarcaciones detenidas en la zona de influencia del Gran Rosario aumenta con rapidez.
"A este momento estamos superando los 45 barcos y, en caso de que esto no se solucione en el día de hoy, vamos a estar sumando unos 30 barcos más y así sucesivamente. Cada demora de barco es como un taxi que va cobrando entre 50 y 100 mil dólares por día", advirtió.
Idígoras sostuvo que a diferencia de otros conflictos en donde se paralizó la comercialización granaria, el sector agroexportador no tiene una disputa directa con los trabajadores en huelga. "No hay un reclamo salarial; además, nosotros no somos la contraparte de los prácticos. Ellos brindan un servicio a las agencias marítimas en la vía navegable".
Además, el presidente de CIARA-CEC expresó su preocupación por el daño a la imagen del complejo exportador. "Argentina puede entrar en una lista de país sucio, un país inseguro a la hora de cumplir con sus contratos de exportación", lo que beneficiaría a competidores directos como Brasil.
Si bien el sector exportador apoya la reducción de costos, Idígoras criticó la implementación de la medida oficial: "Avalamos cualquier programa de desregulación que implique reducir costos de exportación, pero evidentemente la forma en que se hizo generó una explosión interna en esta actividad".manifestó.
DESARMAMOS KIOSCOS EN EL PRACTICAJE. Para el que nunca escuchó del tema: practicaje es la tarea de entrar el barco a puerto o conducirlo por una zona peligrosa. Parece una cosa menor, pero suma un montón a eso que llamamos “costo argentino”. Si mirás los gráficos adjuntos vas a… pic.twitter.com/4TGKaE3HwY
— Fede Sturzenegger (@fedesturze) July 31, 2026
En este punto, cuestionó la falta de una mesa de diálogo previa con los prácticos para discutir los cambios normativos y reclamó por intervención estatal inmediata para destrabar la situación. "La Prefectura, como autoridad competente, tendría que convocarlos a una mesa de trabajo en el día de hoy para encontrar una hoja de ruta que permita implementar el decreto y que todos vuelvan a trabajar", concluyó.