El Gobierno nacional anunció un acuerdo con los representantes del sector del practicaje, tras el conflicto que paralizó a todas las terminales portuarias argentinas. El acuerdo se conoció tras la advertencia oficial sobre posibles sanciones a estos trabajadores y representa un freno explícito al ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger.
En concreto, el acuerdo contempla una reducción del 20% a las tarifas del practicaje y el restablecimiento de las tareas de asistencia a la navegación de buques. "En el marco del entendimiento alcanzado, se resolvió suspender la aplicación del decreto de desregulación del servicio de practicaje y conformar una mesa de trabajo para analizar los distintos aspectos vinculados a la actividad", señalaron desde la Casa Rosada.
De este modo, la nueva instancia de diálogo entre las partes será coordinada por el Gobierno nacional, junto a las carteras de Seguridad, Defensa y otras dependencias. "Los representantes del sector retomarán las tareas de manera inmediata, mientras continúan las conversaciones en el marco de la mesa de trabajo hasta alcanzar un acuerdo definitivo sobre los distintos puntos abordados".
El su habitual conferencia de prensa de los martes, el vocero presidencial Adrián Ravier había confirmado este mediodía la aplicarción de sanciones a los trabajadores portuarios.
“No tengo detalle sobre las sanciones que van a ocurrir, pero van a ocurrir”, afirmo el funcionario en su habitual conferencia de prensa de los martes en la Casa Rosada.
El conflicto comenzó el pasado viernes 1° de agosto, cuando el Gobierno nacional publicó el Decreto 690/2026, que planteaba la modificación del régimen de practicaje y pilotaje en ríos, puertos, pasos y canales en todo el país. Entre sus principales lineamientos, buscaba cambiar las condiciones para la prestación y contratación de los servicios de practicaje y pilotaje, situación que generó un fuerte rechazo del Centro de Navegación Argentina, que nuclea a estos trabajadores.
El vocero Adrián Ravier había prometido sanciones para los trabajadores portuariosAnte este escenario, la entidad dispuso una medida de fuerza, que impactó de lleno en todas las terminales portuarias argentinas, con una parálisis en el flujo habitual del comercio exterior. Según el cálculo de los exportadores, cada día de parálisis en los puertos representaba un gasto de USD 50.000 a USD 100.000 diarios por buque.
En las últimas horas, desde la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC) deslizaron una crítica a como el oficialismo gestionó esta situación. "Avalamos cualquier programa de desregulación que implique reducir costos de exportación, pero evidentemente la forma en que se hizo generó una explosión interna en esta actividad", advirtieron desde la entidad presidida por Gustavo Idígoras