La conflictividad sindical volverá a ocupar el centro de la escena esta semana. La Confederación General del Trabajo (CGT) y las dos vertientes de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) confirmaron que realizarán dos movilizaciones consecutivas para cuestionar distintas políticas impulsadas por el Gobierno de Javier Milei.
Como antesala de las protestas, las tres centrales brindarán este miércoles una conferencia de prensa en el histórico Salón Saúl Ubaldini de la sede de la CGT, donde darán detalles de las actividades previstas para el jueves y el viernes.

La decisión marca una nueva muestra de unidad entre las organizaciones sindicales frente al avance de iniciativas impulsadas por la Casa Rosada.
La primera manifestación tendrá lugar este jueves, cuando el Senado trate el proyecto oficial de reforma de la Ley de Tierras, denominado Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
Las centrales sindicales consideran que la iniciativa favorece la extranjerización del territorio argentino al ampliar los límites para la adquisición de tierras por parte de ciudadanos y empresas extranjeras. El cosecretario general de la CGT, Cristian Jerónimo, fue uno de los dirigentes más duros al cuestionar el proyecto.

"Permite que tres o cuatro millonarios vengan y se queden con la Argentina", advirtió el dirigente del Sindicato de Empleados de la Industria del Vidrio y Afines (SEIVARA).
Como ejemplo, mencionó el caso de Joe Lewis y Lago Escondido, al sostener que existen zonas del país donde el acceso público quedó restringido tras la adquisición de grandes extensiones de tierra por capitales extranjeros.
En la misma línea, la CTA de los Trabajadores expresó su rechazo al proyecto al considerar que habilita un "remate" de tierras nacionales.
La organización sindical advirtió que la eliminación o ampliación de los límites actuales permitiría que grandes corporaciones internacionales adquieran importantes superficies sin controles efectivos.
Por su parte, el secretario general de la CTA Autónoma, Hugo Godoy, aseguró que el oficialismo intenta aprobar una norma "inconstitucional" que representa una "entrega patrimonial y de derechos".
"Vamos a esforzarnos para que la Plaza del Congreso estalle de participación popular e impida la aprobación de una ley que significa una infame traición a la patria", afirmó el dirigente.
El viernes 7 de agosto, las centrales sindicales participarán de la tradicional movilización de San Cayetano, que partirá desde la parroquia ubicada en el barrio porteño de Liniers y concluirá en la Plaza de Mayo.
La convocatoria se realizará bajo la histórica consigna "Paz, Pan, Tierra, Techo y Trabajo", una bandera que desde hace años reúne a organizaciones sindicales, movimientos sociales y sectores de la economía popular.

Los organizadores anticiparon que la marcha buscará visibilizar el deterioro del empleo, la pérdida del poder adquisitivo y el rechazo a las reformas económicas impulsadas por el Gobierno nacional.
Las dos movilizaciones se producirán en un contexto de creciente confrontación entre la administración de Javier Milei y el movimiento obrero organizado.
Mientras el oficialismo defiende sus reformas como parte de un proceso de desregulación y apertura económica destinado a atraer inversiones y reducir la intervención estatal, los gremios sostienen que las medidas afectan derechos laborales, favorecen la concentración económica y comprometen recursos estratégicos del país.
Con la Ley de Tierras como principal foco de disputa y la movilización de San Cayetano como símbolo de los reclamos sociales, la semana estará marcada por una fuerte demostración de fuerza sindical que volverá a poner al Gobierno frente a uno de sus principales frentes de conflicto político y social.
ND