05/08/2026 - Edición Nº1275

Deportes


Respaldo

Papu Gómez y su carta "Todo pasa": qué hay detrás del enigmático posteo en redes sociales

04/08/2026 | En plena rehabilitación de tobillo, el campeón del mundo publicó un texto sobre el dolor y la resiliencia que despertó preocupación entre colegas y seguidores.



Hay posteos que se leen y hay posteos que se interpretan. El que publicó el Papu Gómez esta semana entra claramente en la segunda categoría. No es un comunicado de club, ni un festejo, ni una foto de vacaciones: es una carta, con estructura de carta, dirigida a nadie y a todos al mismo tiempo. Y el título que eligió para encabezarla, "Todo pasa", funciona casi como una advertencia de lo que viene: un texto que no habla de fútbol, aunque el fútbol esté presente en cada línea entre paréntesis.

Lo primero que llama la atención es la elección de la imagen. Gómez no subió una foto sonriendo ni un video de algún gesto técnico con la pelota. Eligió mostrarse en pleno esfuerzo de rehabilitación, en el gimnasio, con el gesto de quien todavía convive con el dolor. Esa combinación -una imagen que expone el sufrimiento físico y un texto que habla de "romperse un ratito para que entre luz por las grietas"- no parece casual: es el recurso más viejo de la literatura de autoayuda, pero puesto en boca de alguien que, hasta hace poco, era ídolo indiscutido de una hinchada entera.

Ahí aparece la primera capa de lectura, la más obvia: el tobillo. Esa lesión no es nueva, la viene arrastrando desde el propio Mundial de Qatar, cuando ya jugaba a media máquina para no perderse la consagración. Se operó en abril y desde entonces su fútbol quedó en pausa. Para un futbolista de 38 años, cada mes de gimnasio sin pelota es un mes que se descuenta de lo que le queda de carrera. Esa angustia, la de saber que el reloj corre más rápido que la recuperación, alcanza para explicar por sí sola un mensaje así.

Lo que no se ve en la foto

Pero reducir la carta solo a lo físico sería quedarse corto. Hay una segunda capa, más incómoda, que tiene que ver con lo humano y no con lo médico. El propio Gómez lo dijo, sin dramatismo, en una charla con La Gazzetta dello Sport: los cambios de los últimos años no fueron solo profesionales. Fue borrado de la Selección argentina por el recambio generacional, atravesó una sanción de dos años por un control antidopaje adverso en plena carrera -una mancha que él mismo explicó como un jarabe pediátrico tomado sin consulta médica- y pasó de ser una pieza fija de la Scaloneta a mirar los partidos de la Selección desde afuera. Esa distancia, la de dejar de pertenecer a algo que definió su identidad futbolística, pesa tanto como cualquier lesión.

Hay algo también en el modo de publicar que merece atención: lejos de guardarse el mensaje para sí, Gómez lo dejó abierto a la respuesta de sus colegas. No es un detalle menor para alguien que, en su mejor momento, usaba las redes para el chiste fácil y el enganche con la gente. Que haya elegido exponerse así, sin filtro, es la carta de alguien que necesitaba decirlo y que, además, encontró en las respuestas de otros un sostén inmediato.

El respaldo llegó rápido: excompañeros y colegas como Jonás Gutiérrez, Ezequiel Schelotto, Fernando "Rifle" Pandolfi y Matías Martin salieron a bancarlo con mensajes cortos y directos, del tipo que se dan entre quienes conocen los vestuarios y saben leer entre líneas cuando algo no anda del todo bien.

Queda la pregunta que probablemente ninguna carta pueda responder del todo: si "todo pasa" es una frase de aliento para el propio Gómez, un mensaje a los hinchas que todavía esperan verlo volver a jugar, o simplemente la forma que encontró de blanquear, sin nombrarlo, un momento de esos que no entran en ningún parte médico.

Hay, además, un dato que le suma una capa extra a la elección de esas dos palabras: "Todo pasa" fue durante décadas la frase de cabecera de Julio Grondona, grabada en el anillo que el histórico presidente de la AFA llevó en su dedo meñique como filosofía de vida, la misma con la que explicaba tanto las glorias como los fracasos del seleccionado nacional. Que Gómez haya elegido, quizás sin buscarlo, la frase más asociada al poder futbolístico argentino justo en el momento en que ese mismo fútbol lo dejó en el margen, agrega una ironía que no hace falta subrayar. Sea cual sea la respuesta, la carta deja algo claro: el campeón del mundo 2022 está lejos de los flashes, pero sigue teniendo mucho para decir.