Cambiar el auto volvió a convertirse en una misión cada vez más difícil para muchas personas.
La pérdida de poder adquisitivo, el elevado costo del financiamiento y los precios que todavía no terminan de acomodarse impactan de lleno en un mercado que hasta hace poco mostraba signos de recuperación. En julio, las ventas de vehículos usados volvieron a caer y los concesionarios aseguran que el movimiento es cada vez menor.

"Estamos vendiendo alrededor de un 13% menos que en años anteriores", cuenta a News Digitales Osvaldo, propietario de un concesionario ubicado en el kilómetro 41 de la zona oeste del Gran Buenos Aires, con más de 25 años de trayectoria en la venta de autos usados.
Según explica, el perfil del comprador cambió de manera notoria. "La mayoría de las consultas son por vehículos de menos de 25 millones de pesos", asegura. "Entre los modelos más buscados aparecen las camionetas doble cabina, utilizadas principalmente para actividades laborales, además de autos cinco puertas y SUV".
Sin embargo, el principal problema, sostiene, es el acceso al financiamiento. "El crédito tiene tasas muy altas", resume.
Ese diagnóstico encuentra respaldo en los datos del sistema financiero. Actualmente, la diferencia entre la tasa activa —la que cobran los bancos por otorgar préstamos— y la tasa pasiva —la que pagan por los depósitos a plazo fijo— supera el 100%, uno de los niveles más elevados de los últimos doce años.
A su vez, los préstamos prendarios para la compra de vehículos muestran un estancamiento desde hace varios meses, mientras que el costo financiero total continúa siendo elevado para buena parte de los compradores.
A esa dificultad se suma otro denominador común que, según Osvaldo, se repite en casi todos los comercios del sector. "No hay plata. La gente viene, pregunta precios y se va", resume.
Los concesionarios también observan que los valores de los autos usados siguen elevados en comparación con los descuentos y promociones que hoy ofrecen muchas terminales sobre los vehículos cero kilómetro.
Sobre este punto, el secretario de la Cámara del Comercio Automotor (CCA), Alejandro Lamas, sostiene que existe una "reticencia de los vendedores particulares a acomodar el precio pretendido de sus vehículos a esta nueva realidad de mercado que estamos transitando".
El directivo agrega que actualmente existe "una oferta de 0 km muy agresiva en cuanto a bonificaciones y variedad de productos, lo cual obliga a un importante reacomodamiento del valor de los vehículos usados".

Los números reflejan ese escenario. De acuerdo con el último informe de la Cámara del Comercio Automotor,en julio se realizaron 156.810 operaciones de compra-venta de vehículos usados, frente a las 179.363 registradas en el mismo mes de 2025. La baja interanual fue del 12,6%, la más pronunciada del año e igual a la observada en febrero.
A pesar del menor nivel de actividad, algunos modelos continúan liderando las preferencias de los compradores. El Volkswagen Gol volvió a ubicarse como el auto usado más vendido del país, con 8.276 transferencias, seguido por la Toyota Hilux (5.485), el Chevrolet Corsa (4.174), la Volkswagen Amarok (3.768) y la Ford Ranger (3.722).

Con un crédito que sigue siendo costoso, consumidores mucho más cautelosos y precios que aún buscan un nuevo equilibrio frente a los descuentos de los cero kilómetro, el mercado de los autos usados atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años.
Para los concesionarios, la escena se repite todos los días: clientes que llegan al salón, consultan el precio, hacen cuentas y terminan postergando, una vez más, el cambio del auto.