La investigación judicial por el caso del fentanilo contaminado, que según la causa ya provocó 130 muertes, sumó un nuevo capítulo con la orden de detención de dos exfuncionarias de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT). En ese contexto, el líder del Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos (SAFYB) Marcelo Peretta, lanzó fuertes críticas al funcionamiento de los organismos de control y al rumbo de la política sanitaria nacional.
La decisión fue adoptada por el juez federal Ernesto Kreplak, quien ordenó las detenciones de la médica Nélida Bisio, ex titular de la ANMAT, y de Gabriela Mantecón Fumadó, ex responsable del Instituto Nacional de Medicamentos (INAME), ambas investigadas en el expediente que analiza las responsabilidades por la distribución del fentanilo contaminado.
Tras conocerse la resolución judicial, Peretta sostuvo que las detenciones representan un hecho de enorme gravedad institucional al involucrar a quienes tenían bajo su responsabilidad el control de los medicamentos que llegan a la población. "Finalmente hoy quedaron a disposición de la Justicia las responsables de los organismos que deberían cuidar y proteger para que los argentinos consuman medicamentos de calidad y garantizar la trazabilidad necesaria. Hoy ambas están presas", afirmó.
El dirigente agregó que la situación refleja una profunda crisis del sistema sanitario y advirtió sobre el crecimiento del narcotráfico vinculado al mercado de los medicamentos.Peretta también dirigió sus críticas al ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, a quien responsabilizó por impulsar medidas que, según su visión, flexibilizan en exceso la comercialización de medicamentos.
"Mientras hay 130 muertos por fentanilo contaminado en Argentina y el dueño del laboratorio preso, el ministro Sturzenegger pretende que los medicamentos se vendan en kioscos, supermercados o plataformas online. Los argentinos nos preguntamos quién nos cuida y quién nos protege", expresó. Además, recordó los casos de anestesistas fallecidos por consumo de propofol y sostuvo que la automedicación y el acceso indiscriminado a fármacos constituyen un riesgo creciente para la salud pública.
En el tramo más duro de sus declaraciones, el dirigente farmacéutico comparó la situación argentina con la de otros países de la región afectados por el narcotráfico: "Argentina se parece cada vez más a Colombia y México, donde el uso irracional de medicamentos, la automedicación y la adicción a fármacos permitidos son altísimos y el Estado está totalmente ausente", sostuvo.
Finalmente, aseguró que "en Argentina empiezan a mandar las bandas narcos y los laboratorios a los que sólo les interesa vender medicamentos", y concluyó que la situación actual "demuestra la necesidad de involucrarse en política para cambiar esta realidad".