El Centro de Día Cántaros, de Villa Elisa, avisó el domingo que este miércoles no iba a abrir. IOMA le debía meses de prestaciones y ya no podía sostener el servicio con recursos propios. Son 90 personas con discapacidad las que asisten todos los días.
El martes a la mañana, los directivos se reunieron con personal de la obra social. Esa misma tarde llegó la transferencia.
Este miércoles el centro abrió con normalidad. En diálogo con NewsDigitales.com, desde la institución confirmaron que funciona con todos los servicios y que el resto de la deuda quedó en una promesa.
La respuesta llegó desde el centro, que reconstruyó las 48 horas en las que se destrabó el conflicto.
"En el día de ayer los directivos de Cántaros tuvieron una reunión con el personal de IOMA en la mañana y ayer mismo para la tarde nos pagaron gran parte de la deuda", explicaron.
Sobre lo que falta, fueron precisos: "Nos hicieron una promesa de pago en poco tiempo para saldar el resto". Aunque no hay fecha pública para el pago del saldo. La institución sostiene que va a llegar: "Estamos completamente seguros de que le van a cumplir".
Y agregaron una definición sobre por qué ese dinero era urgente: "Sin eso no podemos seguir abriendo las puertas para todos los concurrentes".
"Estamos funcionando de manera normal con todos los traslados incluidos", indicaron desde la institución.
El traslado no es un detalle. Muchos concurrentes no pueden llegar por sus propios medios, y si el centro no puede pagar las combis, la asistencia se corta aunque las puertas estén abiertas.
Desde Cántaros remarcaron además que la relación con la obra social no quedó rota: "Terminamos en muy buenos términos de comunicación. La verdad es que hay que agradecerlo porque es una ventaja que tenemos a nuestro favor".
El establecimiento funciona desde hace más de veinte años en Camino Belgrano casi 409.
El reclamo no empezó esta semana. Según el comunicado que el centro difundió el domingo, durante todo julio hubo reuniones con IOMA y propuestas de pago que la institución aceptó.
"Confiamos en que esas propuestas se cumplirían y, por ese motivo, suspendimos momentáneamente nuestro reclamo público. Sin embargo, ninguno de esos compromisos se concretó", señalaron entonces.

Durante esos meses, Cántaros sostuvo los traslados y las prestaciones con plata propia para que los concurrentes no perdieran su tratamiento. Hasta que avisó que no daba más: "Ninguna institución puede continuar funcionando indefinidamente cuando los pagos comprometidos no llegan y las deudas se acumulan".
Es una institución donde personas con discapacidad asisten durante la jornada a talleres y tratamientos, y vuelven después a su casa. No hay internación.
IOMA cubre esa prestación y el transporte. Cuando un centro cierra, la familia no tiene un lugar equivalente donde reemplazarlo.
La obra social niega que exista una deuda con los centros de día.

"Los pagos se encuentran al día y las transferencias bancarias se realizaron ayer", respondió el organismo tras los reclamos de esta semana.
IOMA sostuvo que el planteo de las instituciones "no se ajusta a la realidad de los hechos" y atribuyó sus dificultades a otra causa: "problemáticas financieras particulares en el contexto económico del país". También afirmó que no rompió la cadena de pagos.
El caso se dio en una semana con varios reclamos en la región:
Este miércoles hubo una protesta frente a la sede central de IOMA, en 46 entre 12 y 13.
Cántaros espera el resto del pago prometido, sin fecha confirmada. El centro atiende con normalidad.

La obra social cubre a más de dos millones de afiliados obligatorios de la provincia: docentes, policías, judiciales, municipales y jubilados. En la Legislatura bonaerense hay al menos 39 proyectos vinculados a su crisis.
TM