La interna en la cúpula del Gobierno de Javier Milei volvió a escalar con fuerza. Esta vez fue el canciller Pablo Quirno, quien pidió públicamente que la vicepresidenta Victoria Villarruel “dé un paso al costado”, en una de las declaraciones más contundentes desde que comenzó el enfrentamiento entre ambos sectores del oficialismo.

El funcionario respaldó el planteo realizado días atrás por el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y consideró que las manifestaciones de la titular del Senado sobre el estado del Presidente son incompatibles con el rol institucional que ocupa.
Las declaraciones profundizan una crisis política que ya dejó al descubierto las diferencias entre Milei y Villarruel, y que ahora suma a otro integrante de la mesa chica del Gobierno.
Durante una entrevista televisiva, Pablo Quirno fue tajante al referirse a la vicepresidenta y sostuvo que sus expresiones constituyen un ataque a la autoridad presidencial.
“Me parece que son declaraciones muy desafortunadas. La vicepresidenta compuso una fórmula de gobierno y, como dijo el jefe de Gabinete, si no está de acuerdo o piensa que el Presidente está en esa condición, que se corra”, afirmó.
El canciller fue incluso más allá y aseguró que “es sabido que desde el principio del Gobierno ha tratado de generar desestabilización”, una acusación que eleva aún más el nivel del conflicto dentro de La Libertad Avanza.
Según el ministro, Villarruel habría mantenido desde el inicio de la gestión una actitud distante del proyecto político encabezado por Milei, asegurando además que realizaba gestiones con distintos actores políticos transmitiendo un mensaje de reemplazo institucional.
El nuevo enfrentamiento tuvo origen en las recientes publicaciones de Victoria Villarruel, quien puso en duda el estado emocional del Presidente durante un intercambio en redes sociales con la diputada libertaria Lilia Lemoine.
La vicepresidenta sostuvo que Javier Milei tiene “persecuciones imaginarias que replica en la Argentina y en el exterior” y manifestó una “genuina preocupación por su estado”, expresiones que fueron interpretadas por la Casa Rosada como un cuestionamiento directo a la capacidad del mandatario para ejercer el cargo.
Para Quirno, ese tipo de afirmaciones constituyen un comportamiento impropio de quien integra la fórmula presidencial. “Esto no es lo que corresponde de un vicepresidente, que lo que tiene que hacer es acompañar”, enfatizó.

El pronunciamiento del canciller se suma al realizado días atrás por el jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien también había pedido que Villarruel abandonara el Gobierno si no compartía el rumbo político del Presidente.
“Si hay una persona que no está de acuerdo, que dé un paso al costado. Que arme su proyecto y que compita”, sostuvo el funcionario.
Las declaraciones generaron una inmediata respuesta de la vicepresidenta, quien acusó a Santilli de “conspirar contra el orden republicano” y defendió la legitimidad de la fórmula presidencial surgida en las elecciones de 2023.
El intercambio público entre los principales referentes del Gobierno refleja el creciente deterioro de la relación entre Javier Milei y Victoria Villarruel, una convivencia política que desde hace meses atraviesa fuertes tensiones y diferencias sobre la conducción del oficialismo.
Mientras la Casa Rosada busca cerrar filas detrás del Presidente, las críticas de la vicepresidenta y la respuesta de funcionarios de primera línea profundizan una crisis interna que ya dejó de ser un asunto reservado y pasó a ocupar el centro de la agenda política.
Con el pedido explícito de renuncia formulado ahora por Pablo Quirno, el conflicto suma un nuevo capítulo y vuelve a poner bajo la lupa el futuro político de Victoria Villarruel dentro del Gobierno nacional.
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