El conflicto entre el Gobierno de Javier Milei y el sistema universitario nacional suma un nuevo capítulo. Los gremios docentes y las principales federaciones universitarias confirmaron un paro nacional para el próximo 12 de agosto, en rechazo a lo que califican como una serie de incumplimientos del Poder Ejecutivo que afectan el funcionamiento de las casas de altos estudios en todo el país.
La medida de fuerza se realizará bajo la consigna "En defensa de la Universidad pública: por nuestro presente, por nuestro futuro", y buscará visibilizar el reclamo por la falta de financiamiento, la pérdida del poder adquisitivo de los salarios docentes y la situación presupuestaria que atraviesan las universidades nacionales.
Según denunciaron las organizaciones sindicales, el conflicto ya supera los dos años y medio y se profundizó por la falta de respuestas oficiales a los reiterados reclamos del sector.
Las organizaciones universitarias sostienen que existen tres incumplimientos simultáneos por parte del Gobierno nacional.
El primero apunta a la falta de aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada por el Congreso hace casi 300 días, pero que, según los sindicatos, todavía no fue implementada por el Poder Ejecutivo.

El segundo reclamo está relacionado con la cautelar judicial que obliga al Estado nacional a actualizar los salarios de los trabajadores universitarios a valores de noviembre de 2023, resolución que fue confirmada por la Corte Suprema, pero que, aseguran, tampoco fue cumplida.
El tercer punto cuestiona el incumplimiento del acuerdo firmado por el propio Gobierno para garantizar las partidas destinadas al funcionamiento de los hospitales universitarios, considerados estratégicos para la atención sanitaria y la formación de profesionales.
Uno de los dirigentes que expresó con mayor dureza el malestar fue Emiliano Cagnacci, secretario general de ADUBA, quien cuestionó el accionar de la administración nacional.
"La total indiferencia del Gobierno de Milei frente a los múltiples reclamos pendientes de las universidades nacionales parece no tener límites", afirmó.

Además, sostuvo que el Ejecutivo "se enfrenta a la sociedad que marchó cuatro veces en defensa de la universidad pública, al Congreso Nacional que sancionó la Ley de Financiamiento Universitario y a la Justicia al no cumplir una medida cautelar ratificada por la Corte Suprema".
Para el dirigente gremial, "tenemos un Gobierno que le da la espalda a la democracia y se cree con la potestad de decidir qué ley se cumple y cuál no".
Desde el sector sindical insistieron en que el objetivo no es paralizar la actividad académica, sino lograr que el Ejecutivo cumpla con las obligaciones que, aseguran, ya fueron reconocidas por el Congreso y la Justicia.
"Queremos estar en las aulas, investigando y atendiendo en nuestros hospitales universitarios. No queremos estar en la calle reclamando, pero nos empujaron a esta situación", señaló Cagnacci, quien remarcó que los trabajadores "todavía no cobran lo que el Estado de Derecho ya determinó que les corresponde".

Con este nuevo paro, las universidades nacionales volverán a convertirse en uno de los principales focos de conflicto para la administración de Javier Milei, en un escenario donde los reclamos por presupuesto y salarios vuelven a ocupar el centro del debate político.
Las federaciones universitarias anticiparon que la protesta del 12 de agosto tendrá alcance nacional y no descartan profundizar el plan de lucha si el Gobierno mantiene su postura y no abre una instancia de negociación para resolver el conflicto que atraviesa al sistema de educación superior.
ND