06/08/2026 - Edición Nº1276

Opinión


Fracaso legislativo

La Ley de Tierras, otro melón que cae en el carro de Milei

06/08/2026 | Se podría decir que, por primera vez, el Senado, siempre ajeno a lo que siente y piensa buena parte de la sociedad, no pudo hacerse el desentendido.



El gobierno de Javier Milei vuelve a meterse en la tormenta perfecta. El fracaso de la Ley de Tierras es otro pedazo de poder que deja en el camino cuando intenta de todos modos demostrar que puede aprobar las leyes que quiere ante un mercado internacional que aplaude el modelo pero tiene más dudas que certezas sobre la posibilidad de conseguir el objetivo deseado con su plan económico.

El fracaso legislativo no pasará inadvertido. Se podría decir que, por primera vez, el Senado Nacional, siempre ajeno a lo que siente y piensa buena parte de la sociedad, no pudo hacerse el desentendido. Las plazas fronterizas del país, fundamentalmente aquellas que tienen latente la posibilidad de que sus tierras sean vendidas a capitales extranjeros, empezaban a convocar a mucha gente para este jueves. Los intendentes y gobernadores, aunque sean aliados de La Libertad Avanza, entraron en pánico.

Luego de la bandera desplegada por la Selección Argentina el día de la victoria contra Inglaterra en favor de la recuperación de las Islas Malvinas, parece que buena parte de la población produjo un clic que no se quedó solamente en la cuestión de la recuperación del territorio argentino arrebatado hace casi dos siglos sino que tomó otra forma, relacionada con una renacida búsqueda de identidad y soberanía nacional.

Temprano, un senador se comunicó con este cronista para preguntar si él estaba en lo correcto. A diferencia de buena parte de su bloque, él pretendía oponerse a la iniciativa pretendida por el gobierno nacional. Según su observación, el oficialismo “está en Narnia” y la gente “la está pasando mal. La economía no levanta y la ley parece hecha a pedido de los dueños del poder”, agregó.

Para peor, antes de la sesión del Senado, que se realizará pero sin poder tratar lo que pretendía el oficialismo, se conoció el negocio que tiene el senador Joaquín Benegas Lynch, mentor de LLA. Compra venta de grandes extensiones de tierra en el país y el exterior. "Más de 3 millones de hectáreas en transacciones" en Latinoamérica. "Nuestra cartera y servicios de búsqueda incluyen terrenos agrícolas exclusivos y fuera del mercado, tierras forestales, grandes extensiones de terrenos protegidos y fincas de lujo”, explican en su portal oficial Glocal Terra.

El fracaso legislativo, que Lidia Márquez, senadora de extrema confianza de Karina Milei intuye que fue por culpa de Patricia Bullrich, no solo desnuda la feroz interna que se mantiene en cada rincón del poder oficial. También pone en alerta a los siempre atentos mercados internacionales de los cuales Argentina pretende financiarse.

Este mes nuevamente hubo datos horribles para Javier Milei y su idea de reelección. La actividad económica volvió a caer, se tuvo que ajustar la proyección del crecimiento anual de la economía argentina, bajaron los ingresos impositivos y también se conocieron múltiples encuestas en las que el presidente de la Nación y su política reciben más de 60% de reprobación.

“El problema del gobierno no es uno, sino que viene por acumulación. Si bien en el último año fue un electrocardiograma en su nivel de imagen, cada vez que se produce una mínima recuperación, esta es menor al pico anterior. Desde $Libra en adelante fue siempre así. Y lo de Manuel Adorni terminó siendo como “mi pobre Fabiola”. La gente no se lo perdona más”, asegura un consultor que trabaja con varios gobernadores y parte del oficialismo.

El camino del peronismo

La pregunta sobre el futuro y qué hará el peronismo aún no tiene una única respuesta. Cristina Kirchner no quiere que Axel Kicillof sea el próximo presidente, pero es muy fuerte la presión interna para que cambie de opinión. Si bien son sus aliados, la nueva Liga de Intendentes pide a gritos que las diferencias se determinen en una PASO y no quieren que haya una ruptura.

Estos y otros dirigentes, como el gobernador Ricardo Quintela, saben que nunca el kirchnerismo aceptó participar de una interna. Desde 2005, cuando rompió para desairar a Eduardo Duhalde, y a pesar de haberle ganado, nunca dio una pelea interna, ni siquiera contra el riojano, quien pretendía presidir el PJ hace dos años atrás, cuando finalmente quedó Cristina como jefa.

Quintela se enojó con su antiguo aliado, Kicillof, porque el bonaerense no fue a la actividad que él organizó en La Rioja el fin de semana. Axel aludió que tenía obligaciones familiares, pero los políticos no entienden ese tema. Creen que lo hizo para evitar una foto con Máximo Kirchner, quien no perdió la oportunidad para reclamar la unidad pero dejó en claro que “solo no se puede”, en clara alusión a su contraparte ausente.

Mientras que Sergio Massa espera reaparecer cuando el gobierno toque fondo o baje del 30% de popularidad, algo de lo que no está muy lejos, uno de los “outsiders” en carpeta quedó paralizado. Es que Jorge Brito, el ex presidente de River Plate, no puede hacer mucha campaña con los resultados observados en el equipo de sus amores. A diferencia de Mauricio Macri, que Boca Juniors lo ayudó para catapultarlo a la política, al empresario bancario el club de sus amores lo único que le da son malas noticias.