La historia comenzó como un ejemplo de recuperación industrial y terminará con el cierre de una planta que llegó a convertirse en una de las principales apuestas textiles de Catamarca.
Indumentaria Catamarca, el emprendimiento que reabrió una fábrica cerrada y recuperó decenas de puestos de trabajo, dejará de producir a fines de este mes como consecuencia de la crisis que atraviesa el sector.
El proyecto había nacido en 2020, cuando cinco reconocidas marcas de indumentaria —Jazmín Chebar, Billabong, Grisino, Gepetto y Azzaro— decidieron poner nuevamente en funcionamiento la histórica planta "12 de Octubre", que había cerrado un año antes.
La iniciativa no solo reactivó la producción, sino que también reincorporó parte del personal que había quedado sin empleo tras el cierre anterior.

Durante una entrevista con una radio de Catamarca, el gerente de la empresa, Julio Serrano, confirmó que la fábrica transita sus últimas semanas de actividad.
"Estamos cerca del cierre del ciclo", resumió. Según explicó, la planta nació con el objetivo de fabricar indumentaria para todo el país y llegó a experimentar un fuerte crecimiento.
"Comenzamos con 40 trabajadores, después fueron 80, luego 120, alcanzamos los 150 y hoy estamos cerrando con apenas 20 empleados", señaló.
Serrano atribuyó el cierre a la fuerte caída de la demanda interna. "Nos queda aproximadamente un mes de trabajo. Fuimos haciendo las desvinculaciones de manera ordenada. Nunca nos arrepentimos del proyecto; simplemente la caída del consumo golpeó a toda la industria", afirmó.
El cierre ocurre en un contexto especialmente complejo para la industria textil.
Según el último informe de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), la producción del sector cayó 25,6% interanual en mayo, un retroceso que triplica la baja registrada por el conjunto de la industria manufacturera.
Los segmentos más afectados fueron los hilados de algodón, con una caída del 35,3%, y los tejidos y acabados textiles, que acumulan un desplome del 38,6%.
La utilización de la capacidad instalada también refleja la crisis. En mayo, las plantas textiles trabajaron apenas al 42,2% de su capacidad, muy por debajo del promedio de la industria nacional.
El deterioro también se observa en la cantidad de empresas en actividad. De acuerdo con FITA, en apenas un año cerraron 330 fábricas y talleres, mientras que desde diciembre de 2023 el sector perdió 383 establecimientos productivos.

Cuando la planta volvió a abrir sus puertas, el gobernador Raúl Jalil presentó el proyecto como un símbolo de la recuperación del empleo industrial.
Durante la inauguración, en 2021, celebró la puesta en marcha de la fábrica con un mensaje optimista.
"Hoy germina en nuestra provincia Indumentaria Catamarca S.A., que con una inversión de $80 millones reinicia un proyecto que se había apagado y que hoy vuelve a ser el espacio de trabajo de 50 catamarqueñas y catamarqueños que recuperaron su lugar y tienen una nueva oportunidad."
Hoy germina en nuestra provincia “Indumentaria Catamarca S.A”, que con una inversión de $80 millones reinicia un proyecto que se había apagado y que hoy vuelve a ser el espacio de trabajo de 50 catamarqueñas y catamarqueños que recuperaron su lugar y tienen una nueva oportunidad. pic.twitter.com/HxTzCGkmj8
— Raúl Jalil (@RaulJalil_ok) October 6, 2021
En esa oportunidad, también agradeció el acompañamiento del entonces ministro de Desarrollo Productivo de la Nación, Matías Kulfas, y del ministro provincial de Industria, Lisandro Álvarez.
Además, destacó que el proyecto contemplaba una nueva inversión para ampliar la capacidad productiva e incorporar más puestos de trabajo, al tiempo que les dio la bienvenida a las marcas Billabong, Gepetto, Grisino, Jazmín Chebar y Azzaro, que apostaron por producir en la provincia.
Cinco años después, aquella fábrica que había sido presentada como un ejemplo de recuperación industrial bajará nuevamente sus persianas, reflejando las dificultades que atraviesa hoy una de las actividades más golpeadas por la caída del consumo y la retracción del mercado interno.