06/08/2026 - Edición Nº1276

Internacionales

Infraestructura crítica

CALF, fibra y datos: el mapa tecnológico detrás de la disputa con Huawei

06/08/2026 | Calfibra conecta a 9.000 clientes y combina equipos de varios orígenes; el centro de datos sigue proyectado.



Al 6 de agosto de 2026, Calfibra registraba alrededor de nueve mil clientes dentro de un ecosistema que une conectividad con la infraestructura energética de Neuquén. La unidad de internet de la cooperativa sumaba un promedio aproximado de 1.200 instalaciones mensuales y proyectaba extender su cobertura hacia otras localidades provinciales. La escala todavía es local, pero la combinación de fibra óptica, distribución eléctrica y procesamiento de información convierte a CALF en un actor tecnológico que supera la prestación tradicional de energía. Esa convergencia explica por qué la discusión con Estados Unidos alcanzó una dimensión estratégica que no depende únicamente de la cantidad de conexiones activas.

La arquitectura presentada por CALF no depende de un único fabricante ni puede describirse técnicamente como una red completamente china. El inventario informado incluye servidores HPE, sistemas de respaldo eléctrico APC y Eaton, equipos UPS de ABB y routers MikroTik, junto con electrónica de acceso y comunicaciones provista por Huawei. Cada componente cumple una función diferente: los servidores procesan aplicaciones, los sistemas de energía protegen la continuidad operativa, los routers organizan el tránsito y la electrónica de red conecta a los usuarios. La diversidad de marcas reduce la dependencia absoluta de un proveedor, aunque no demuestra por sí sola cómo están segmentados los sistemas ni quién controla sus herramientas de administración.

Neuquén capital, Argentina: área principal de operación de la red eléctrica de CALF y del servicio Calfibra.

De los medidores al centro de control

La capa de redes inteligentes transforma los medidores eléctricos en terminales capaces de producir y transmitir información operativa. Los equipos registran tensión, corriente, frecuencia y energía activa y reactiva en intervalos que pueden llegar a quince minutos. Los datos viajan mediante PLC, tecnología que utiliza el propio cableado eléctrico, conexiones móviles GSM o enlaces de fibra óptica hasta un concentrador que reúne la información de varios usuarios. Desde allí se integra con los sistemas centrales para identificar consumos, pérdidas o fallas sin depender exclusivamente de una inspección presencial. La red inteligente permite administrar la electricidad con información más frecuente y actuar con mayor precisión ante anomalías.

Calfibra y la red inteligente cumplen tareas distintas, aunque ambas pueden utilizar infraestructura de telecomunicaciones desplegada por la cooperativa. La primera ofrece acceso a internet para hogares y comercios, mientras la segunda transporta información vinculada con la operación eléctrica y los medidores. En una infraestructura crítica, compartir postes, ductos o fibra no significa necesariamente que los servicios formen una misma red lógica. La protección depende de la separación entre entornos, el cifrado, las credenciales de acceso, el registro de operaciones y el control de las actualizaciones. La información pública disponible no detalla suficientemente esos mecanismos como para establecer desde afuera el grado efectivo de aislamiento.


Calfibra llega a 9.000 conexiones con una arquitectura de varios proveedores.

El proyecto que concentrará los datos

El centro de datos de CALF continúa proyectado para el tercer edificio del Polo Tecnológico y todavía no debe presentarse como una instalación operativa. La iniciativa se desarrolla junto con la Municipalidad de Neuquén y busca ampliar la capacidad regional de almacenamiento y procesamiento. Un centro de datos reúne servidores, redes, sistemas de respaldo, refrigeración, seguridad física y mecanismos de recuperación ante incidentes para alojar aplicaciones y conservar información. El proyecto fue asociado con servicios urbanos, inteligencia artificial, internet de las cosas y gestión energética, pero todavía no se publicaron una capacidad definitiva, una certificación técnica ni una fecha confirmada de entrada en funcionamiento.


Las redes inteligentes integran medición eléctrica, comunicaciones y control.

El mapa tecnológico de CALF contiene tres niveles: la fibra que conecta usuarios, la telemedición que administra la red eléctrica y el futuro centro donde podrían procesarse servicios y datos. Huawei participa en una parte relevante de esa estructura, pero convive con fabricantes estadounidenses, europeos y suizos dentro de un sistema de múltiples proveedores. Una evaluación técnica completa necesita identificar qué equipos transportan información sensible, quién puede administrarlos, dónde se guardan los registros y qué barreras existen entre las redes comerciales y eléctricas. Los 9.000 clientes muestran el crecimiento de Calfibra, aunque la discusión sobre infraestructura crítica se resolverá mediante esos controles verificables y no únicamente por el origen nacional de cada marca.