La jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, planteó este jueves una cuestión de privilegio contra los senadores del bloque Justicialista Martín Soria y José Mayans, que minutos antes habían criticado al presidente Javier Milei por su pelea con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.
Habló a las 14.56, en el arranque de la sesión en la que el Senado debate la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. Defendió el derecho de Milei a respaldar al candidato que quiera en la elección brasileña y sostuvo que la Argentina viene siendo respetuosa con Brasil.
Después hizo un pedido concreto. "Le pedimos al gobierno de Brasil que su embajador vuelva al país", dijo, y anunció que su bloque presentará un proyecto en la Comisión de Relaciones Exteriores para pedirlo formalmente.
El martes, el gobierno de Lula decidió que su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, no vuelva por tiempo indeterminado y bajó la relación con la Argentina al nivel de encargado de negocios.
Es la primera vez en décadas que Brasil toma una medida así con la Argentina. En términos simples: la embajada sigue funcionando, pero sin la máxima autoridad diplomática y con el vínculo político reducido al mínimo.
Bullrich pidió separar una cosa de la otra. "Que se separe la política de las relaciones institucionales y estratégicas que la Argentina y Brasil han mantenido siempre", planteó.
En el medio de esa defensa, la senadora dejó una observación sobre el propio Milei: "Yo tengo mis razones para pensar que el vocabulario siempre hay que cuidarlo".
La frase llega en un contexto preciso. El fin de semana, Milei llamó a Lula "ladrón" y "presidiario" en entrevistas con LN+, Radio Mitre y el canal de streaming La Casa. Esos dichos son los que precipitaron la medida de Brasil.

Y contrasta con la posición del canciller Pablo Quirno, que el miércoles descartó cualquier gesto de reparación: dijo que no habrá pedido de disculpas del Gobierno de Argentina ni una respuesta diplomática a lo que decida Brasil.
No es la primera vez que Bullrich marca ese punto. En septiembre de 2025, cuando era ministra de Seguridad, sostuvo que hay que defender el rumbo económico "con ideas y no con insultos". En aquel momento explicó: "Nos tapamos mucho con los malos modales, nos tapamos mucho cuando lo que había que resaltar eran las ideas".
El grueso de su intervención fue una lista de veces en las que, según ella, Lula intervino en elecciones de otros países sin que nadie lo llamara intromisión.
Nombró cinco casos: el apoyo a Luis Arce en Bolivia, a Gabriel Boric en Chile, a Gustavo Petro en Colombia, a Yamandú Orsi en Uruguay y a Sergio Massa en la Argentina.

Sobre este último dio detalles. Después de las PASO del 13 de agosto de 2023, Lula recibió a Massa en la puerta del Palacio del Planalto. "Lo abrazó y le dijo: 'Espero que seas el próximo presidente de la Argentina'", relató Bullrich.
Su conclusión: "Cuando nuestro presidente va a Brasil, con todo el derecho político de apoyar a quien cree que tiene que apoyar, eso es considerado una intromisión. Pero cuando Lula apoya a Arce, apoya a Boric, apoya a Petro, apoya a Orsi y apoya a Massa en nuestro país, eso no es considerado una intromisión".
Milei viajó a San Pablo días atrás para acompañar el lanzamiento de la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Brasil vota en octubre.
Bullrich sumó una comparación entre dos visitas.
Por un lado, la de Lula a la Argentina, cuando fue a ver a Cristina Fernández de Kirchner al domicilio donde cumple prisión domiciliaria. "No hubo una sola alusión a esa situación", dijo, y sostuvo que la Justicia argentina se lo permitió sin obstáculos.

Por el otro, la de Milei a Brasil: "No pasó lo mismo con el presidente argentino, que pidió ver a Bolsonaro y no lo dejaron".
De ahí su reclamo central: "Respetemos que la Argentina no sea tratada como un país de segunda".
Bullrich respondía a dos intervenciones previas.
Soria, senador por Río Negro, habló a las 14.46 y llamó a Milei "el perrito faldero que tenemos actualmente de presidente". Sobre la pelea con Brasil dijo: "Rompe lazos diplomáticos, nada más y nada menos, que con el principal país con el que mantenemos relaciones comerciales y del que queremos traer inversiones a la Argentina".
Mayans, jefe del bloque Justicialista, fue más lejos a las 14.53: "Le pedimos disculpas, en nombre de nuestro bloque, al presidente de Brasil por las aberrantes declaraciones del presidente de la Nación". Y pidió que Quirno vaya al Senado a una interpelación.
A las 15.19 empezó el debate de fondo, con el senador Agustín Coto como miembro informante del oficialismo. Se anotaron 39 oradores.
Antes, Mayans intentó frenar todo: pidió que el proyecto volviera a comisión porque el dictamen final llegó recién al mediodía. Perdió por 31 votos contra 38.
Ese resultado dejó una señal para el resto de la jornada: el oficialismo mostró que tiene más de la mitad de la Cámara para lo que queda del debate.