La senadora de Unión por la Patria Anabel Fernández Sagasti no pudo votar este jueves en el Senado de la Nación, donde se debate la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. Cursa la semana 32 de un embarazo de riesgo y tiene prohibido por su médico viajar desde Mendoza hasta Buenos Aires, por tierra o por aire.
Había pedido conectarse por videollamada. La vicepresidenta Victoria Villarruel se lo autorizó por decreto, pero la decisión final quedaba en manos del recinto.
Apenas empezó la sesión, la jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, mocionó para que todo el asunto pasara a una comisión. Se votó a mano alzada, sin debate, y se aprobó por unanimidad: el bloque Justicialista, que conduce José Mayans, acompañó.
No votó si Fernández Sagasti podía o no conectarse. Votó otra cosa: mandar el tema a la Comisión de Asuntos Constitucionales para discutirlo más adelante.
El efecto práctico fue el mismo. Sin resolución del cuerpo, la autorización de Villarruel quedó sin efecto y la senadora no participó de la sesión.
"Quiero mocionar que, de acuerdo al artículo 227 del Reglamento, y a partir del debate que se hizo público en torno a las licencias, el voto no presencial y los proyectos parlamentarios necesarios para habilitar este tema se discutan en la Comisión de Asuntos Institucionales", planteó Bullrich. Y agregó: "Mociono esto para que el cuerpo se expida y podamos seguir el debate en la comisión respectiva".
La misma decisión alcanzó al senador radical Flavio Fama, de Catamarca, operado de una rodilla la semana pasada, que también había pedido conectarse a distancia.
Los dos iban a votar en contra del proyecto. Así que la pregunta obvia es cuánto cambia su ausencia.
Hay un número que permite medirlo. A las 15.45, Mayans pidió que el proyecto volviera a comisión, una moción que habría terminado la sesión. Perdió por 31 votos a favor y 38 en contra.

Con Fernández Sagasti y Fama conectados, esa votación habría quedado 33 a 38. Tampoco alcanzaba.
Es decir: los dos votos no daban vuelta el resultado de la primera prueba de fuerza del día. Pero achican el margen del oficialismo para las votaciones que faltan, en un debate con 39 oradores anotados y una definición que el propio Gobierno describía como ajustada.
Ahí está lo que más sorprendió de la jornada: la moción salió con los votos del bloque que integra Fernández Sagasti.
Fuentes del peronismo explicaron a La Política Online que la preocupación era el antecedente. "El problema es que sienta un mal precedente porque el día de mañana cualquiera puede solicitar un voto por Zoom por cualquier cosa", dijeron.

Hubo un detalle revelador en el momento de votar. El presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, le preguntó a Mayans si prefería votar por el sistema electrónico —que deja registrado el voto de cada senador— o a mano alzada. Mayans eligió la mano alzada.
Del lado libertario también reconocieron incomodidad compartida. "Aprobar lo que dispuso Villarruel era problemático para todos, ni los peronistas querían que salga", admitió un senador del bloque a ese mismo medio.
La decisión abrió una pelea interna. El diputado provincial mendocino Lucas Ilardo, hombre de confianza de Fernández Sagasti, salió a criticar a sus propios compañeros.
Hay que ser tan casta mental para no dejar votar a Anabel Fernández Sagasti en estas condiciones.
— Lucas ilardo (@lucasilardo) August 6, 2026
Los de la Cámpora, los de Axel, los de los gobernadores son una severenda casta o caca. Cómo quieran llamarse. Pero no son otra cosa.
De los otros uno no espera nada.
La única con…
"Hay que ser tan casta mental para no dejar votar a Anabel Fernández Sagasti en estas condiciones", escribió en X. Y sumó: "Los de La Cámpora, los de Axel, los de los gobernadores son una reverenda casta".
Desde el entorno de la senadora, un vocero resumió el malestar al diario Los Andes: "Es una tristeza que en 2026 una mujer embarazada no pueda votar".
La vicepresidenta había firmado el Decreto Parlamentario Presidencial 66/2026, que autorizaba la participación remota de forma excepcional, temporal e individual, y solo mientras durara la restricción médica.
Pero lo hizo "ad referéndum": una fórmula que significa que la decisión vale únicamente si después la ratifica el cuerpo. Nunca llegó a ese punto.
"¿Quién es para autorizarla? No puede cambiar el reglamento de la Cámara": Bullrich fulminó a Villarruel por permitir la votación virtual de Fernández Sagasti y advirtió que es "un mamarracho jurídico".
— MDZ Online (@mdzol) August 5, 2026
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Bullrich había cuestionado ese decreto el miércoles, en A24. Lo llamó "mamarracho jurídico" y sostuvo que el reglamento del Senado contempla solo la votación presencial, así que cualquier cambio debe aprobarlo la Cámara.
Villarruel, además, no presidió la sesión: estaba a cargo del Poder Ejecutivo por el viaje de Javier Milei al exterior. En su lugar condujo Abdala.
El antecedente existe y es reciente. Durante la pandemia de coronavirus, en 2020, el Senado sesionó y votó por videollamada durante meses, con la infraestructura técnica montada en el propio Congreso.
Aquella modalidad se dejó de usar cuando terminaron las restricciones sanitarias. Hoy el reglamento no contempla el voto remoto, y eso es exactamente lo que la comisión deberá discutir: si se incorpora un mecanismo permanente y con qué requisitos.
La senadora había planteado su reclamo en X, antes de la sesión, con un argumento centrado en la representación de su provincia.
¿Me van a dejar sin votar por estar embarazada?
— Anabel Fernández Sagasti (@anabelfsagasti) August 4, 2026
El @SenadoArgentina fue concebido para garantizar la igualdad entre las provincias. La distancia no puede convertirse en un obstáculo para ejercer la representación política cuando existen herramientas tecnológicas para resolverlo.… pic.twitter.com/Z65GWBFnn3
"¿Me van a dejar sin votar por estar embarazada?", escribió. Y siguió: "La distancia no puede convertirse en un obstáculo para ejercer la representación política cuando existen herramientas tecnológicas para resolverlo".
Cerró así: "No pido un privilegio. Pido que se garantice la equidad federal. Mendoza tiene derecho a estar representada".
El proyecto llegó al recinto sin el capítulo que habilitaba la venta de tierras rurales a extranjeros: el oficialismo lo retiró el miércoles porque no tenía los votos.
Lo que queda toca la vida cotidiana en cuatro puntos:
Si el Senado lo aprueba, el proyecto obtiene media sanción y pasa a la Cámara de Diputados.
TM