El mercado volvió a actualizar sus pronósticos para la economía argentina.
El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), elaborado por el Banco Central a partir de las estimaciones de consultoras, bancos y economistas, mostró un escenario de menor inflación, pero también de menor crecimiento económico, mientras mantuvo la expectativa de un dólar oficial en ascenso hacia fin de año.
Aunque se trata de proyecciones y no de datos oficiales, el REM es seguido de cerca porque suele servir de referencia para empresas, bancos e inversores al momento de definir precios, inversiones y estrategias comerciales.
Uno de los datos más esperados del informe fue la proyección para el tipo de cambio oficial.
Los analistas estiman que el dólar mayorista finalizará 2026 en $1.652, prácticamente sin cambios respecto del relevamiento anterior.
Para los próximos meses esperan la siguiente trayectoria:
En términos interanuales, ese valor implica una suba cercana al 14% respecto del cierre de 2025.
La evolución del dólar es una de las variables que siguen empresas y consumidores porque influye sobre numerosos precios de la economía.
Si el tipo de cambio evoluciona dentro de los niveles previstos por el mercado, se reduce la probabilidad de un traslado brusco a precios, especialmente en bienes que dependen de insumos importados, como electrodomésticos, celulares, computadoras, automóviles, medicamentos o materiales para la construcción.
Sin embargo, una aceleración mayor a la esperada podría generar nuevas presiones sobre la inflación.

En materia de precios, el REM mantuvo la previsión de 2% para julio.
Para los meses siguientes, los economistas proyectan:
Respecto del informe anterior, redujeron en 0,1 punto porcentual las estimaciones para octubre y noviembre, mientras mantuvieron sin cambios las previsiones para agosto, septiembre y diciembre.
Con esas proyecciones, el mercado espera que la inflación de todo 2026 cierre en 29,8%, perforando por primera vez la barrera del 30%. Entre los diez analistas con mejor desempeño histórico (Top 10), la estimación es incluso levemente menor: 29,7%.
También disminuyó la expectativa para los próximos doce meses, que pasó de 22,3% a 21,8%.

La principal revisión del informe apareció en la actividad económica.
Los analistas estiman ahora que el Producto Bruto Interno (PBI) se habría contraído 0,4% durante el segundo trimestre, un ajuste significativo respecto del REM anterior.
Para el tercer y cuarto trimestre mantienen una expectativa de recuperación, con un crecimiento desestacionalizado de 1% en cada período.
Aun así, redujeron la proyección de crecimiento para todo 2026 al 2,7%, cuatro décimas menos que en el informe anterior. El grupo de los diez analistas más precisos proyecta una expansión aún menor, del 2,6%.

En síntesis, el REM dibuja un escenario de desinflación gradual, un dólar oficial con una suba moderada y una economía creciendo, aunque a un ritmo menor del previsto hace apenas un mes.
Para las familias, estas proyecciones sirven como una referencia de lo que el mercado espera para variables que terminan influyendo en la vida cotidiana: la evolución de los precios, las cuotas, el costo del financiamiento y el poder de compra de los ingresos.