06/08/2026 - Edición Nº1276

Política

Incidentes

"No tenemos para comer": vendía hamburguesas frente al Congreso, la reprimieron y estalló

06/08/2026 | El crudo testimonio de una mujer que rompió en llanto: cómo comenzaron los incidentes en la manifestación.



La Policía dispersó este jueves con gases lacrimógenos, balas de goma y camiones hidrantes la marcha que se realizaba frente al Congreso contra la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, mientras el Senado de la Nación debatía el proyecto adentro del recinto.

Los incidentes empezaron a las 16.40, cuando un grupo de manifestantes derribó una de las vallas colocadas en el perímetro del Palacio Legislativo. Las fuerzas activaron el protocolo antipiquetes. Llovía.

El operativo movilizó a más de 2.000 efectivos de Policía Federal, Gendarmería y Prefectura, y los enfrentamientos se extendieron por más de una hora.

Cómo se rompió la calma

Hasta esa hora la jornada había transcurrido sin sobresaltos, con columnas sindicales, familias y estudiantes bajo la lluvia.

Primero salió el camión hidrante contra los que se apoyaban en el vallado. Desde la manifestación respondieron con botellas y piedras. Los efectivos redoblaron con gases.

A las 17.40, en plena lectura de un documento, desde el escenario interrumpieron todo: pidieron a la gente que desconcentrara "porque están reprimiendo". Se escucharon detonaciones y el humo cubrió parte de la plaza.

La multitud empezó a retirarse. Grupos pequeños se quedaron enfrentando a la Policía en las esquinas, rompieron veredas para juntar piedras y prendieron fuego basura acumulada. También quemaron una bandera de Estados Unidos.

Los bares y comercios de la zona se llenaron de gente que buscaba refugio. Otros ya habían cerrado temprano, por si pasaba exactamente esto.

El llanto de Cinthia, con el cartucho en la mano

A las 17.50, una mujer se acercó llorando a la cámara de C5N. Se identificó como Cinthia, de La Plata. Estaba vendiendo hamburguesas frente al Congreso cuando empezó el operativo.

En la mano llevaba un cartucho de gas lacrimógeno usado. Lo levantó frente al lente mientras hablaba.

"Estábamos laburando, nadie estaba haciendo nada. Ellos solos empezaron a reprimir", dijo. Un hombre la tomó del brazo e intentó calmarla: "Ya está". Ella siguió.

"Yo estaba laburando, sin molestar a nadie, a nadie estaba molestando", repitió, como si necesitara dejarlo asentado. Y después pasó de lo que le acababa de ocurrir a lo que le ocurre todos los días.

"No nos deja laburar, no tenemos laburo, no tenemos para comer, no tenemos para comer", enumeró, con la repetición de quien no encuentra otra manera de decirlo.

Sumó la salud a la lista: "Estoy re podrida, no tenemos laburo, no hay para comer, no hay medicamentos".

También apuntó directo al Presidente: "Milei es una basura, loco".

Su intervención terminó con una pregunta al aire, mientras la gente corría alrededor: "¿Qué somos, Argentina? ¿Qué somos?". Y una despedida seca, casi una presentación: "Cinthia, soy de La Plata".

"Cada gas que tiran es una jubilación"

Otro manifestante, que se presentó como Jesús, habló ante la misma cámara con un reclamo distinto.

"Cada gas que tiran es una jubilación. Denle de comer a los jubilados en vez de estar tirando gas acá", planteó.

Y señaló lo que veía como el absurdo de la escena: "Agua están tirando y está lloviendo".

Cerca, un hombre con una bandera argentina recogida bajo el brazo resumió la postal en cinco palabras: "A la misma bandera le están tirando".

Cuántos heridos hubo

Las cifras que trascendieron son cuatro:

  • Un manifestante herido en un párpado por el impacto de una bala de goma, según imágenes de televisión.
  • Un prefecto herido, atendido en el lugar.
  • Un gendarme trasladado al Hospital Churruca por un piedrazo en la cabeza.
  • Sobre detenidos, la Policía Federal informó que hubo al menos dos.

Los excombatientes de Malvinas

Fue uno de los grupos más visibles. Llevaron una bandera inspirada en la que mostraron los jugadores de la Selección tras ganarle a Inglaterra en la semifinal del Mundial.

Fernando llegó desde La Plata y estuvo sesenta días en las islas en 1982. "Yo era colimba, me faltaban 20 días para la baja cuando estalló el conflicto", contó a Infobae. Y explicó por qué fue: "Se bajó el capítulo de ventas a extranjeros, pero sigue vigente la mayor facilidad para cambiar el uso de una tierra después de un incendio y la mayor facilidad para desalojar".

Otro veterano había hablado en LN+ con un tono más duro: "Fuimos los hijos del pueblo a pelear, no la dictadura".

Por qué marcharon si el capítulo ya se cayó

Es la pregunta que ordena toda la jornada. El miércoles a la tarde, el oficialismo retiró del proyecto el capítulo que permitía a extranjeros comprar hasta el 25% de las tierras rurales de cada provincia. La marcha se sostuvo igual.

El motivo está en lo que quedó del texto:

  • Todos los juicios de desalojo, urbanos y rurales, pasan al trámite más breve del Código Procesal.
  • El dueño deberá intimar al inquilino con 10 días de anticipación antes de demandarlo por falta de pago.
  • El Estado tendrá más requisitos para expropiar.
  • Se elimina la veda de 30 años para vender o cambiar el uso de tierras rurales quemadas. En bosques nativos siguen los 60 años.

Vanesa, de 42 años y vecina de San Cristóbal, lo tradujo a su vida diaria: "Trabajo todo el día, pero no tengo recibo de sueldo". Y agregó: "Llegar a fin de mes es cada vez más difícil y que nos desalojen va a ser cada vez más fácil".

La plaza antes del humo

La Unión de Trabajadores de la Tierra hizo un verdurazo: repartió lechuga, acelga, espinaca y puerro, con la previsión de entregar entre 800 y 900 cajones.

Los precios de la calle contaron otra parte de la historia: el poncho de plástico pasó de 5.000 a 10.000 pesos en menos de dos horas. El choripán se vendía a 7.000.

Arturo, jubilado de 84 años, caminó por Rivadavia con un cartel pintado a mano: "El que vende la patria es un traidor". Vive en Barracas. "Cuando vi cómo llovía me iba a bajar, pero paró el diluvio y me vine", contó.

Entre los dirigentes estuvieron el gobernador bonaerense Axel Kicillof, Ricardo Alfonsín, Myriam Bregman y las diputadas Victoria Tolosa Paz y Cecilia Moreau.

Qué pasaba adentro del Senado

Mientras la plaza se llenaba de humo, en el recinto seguía el debate con 39 oradores anotados.

El jefe del bloque Justicialista, José Mayans, había intentado a las 15.45 que el proyecto volviera a comisión, lo que habría terminado la sesión. Perdió por 31 votos contra 38.

Si el Senado lo aprueba, obtiene media sanción y pasa a la Cámara de Diputados.

TM