La crisis que atraviesa el Partido Justicialista volvió a quedar expuesta luego de que dos de sus principales referentes parlamentarios, José Mayans y Juliana Di Tullio, cuestionaran con dureza la prolongada disputa política entre Axel Kicillof y Máximo Kirchner.
Las declaraciones de ambos dirigentes reflejaron el creciente malestar que existe dentro del peronismo por una interna que, lejos de encontrar un punto de equilibrio, continúa profundizando la división del principal espacio opositor mientras el Gobierno nacional avanza con su agenda legislativa. El presidente del interbloque peronista en el Senado fue contundente al pedir el fin del conflicto.
"¿Qué les diría Perón a Axel y a Máximo? Que se dejen de romper las pelotas y arreglen el tema", lanzó Mayans, en una de las frases más fuertes pronunciadas hasta el momento por un referente de peso del kirchnerismo.

La jefa de la bancada kirchnerista, Juliana Di Tullio, también dejó en evidencia el cansancio que existe dentro del espacio por una pelea que considera incomprensible para la sociedad.
"La discusión me tiene podrida a mí, imagínense al resto. Sólo nos interesa a los dirigentes. La gente nos detesta y tiene razón", afirmó la senadora.

Además, reconoció que no observa diferencias políticas de fondo entre ambos sectores que expliquen el nivel de enfrentamiento alcanzado.
"Yo hablo con todos y no les encuentro demasiadas diferencias. Es un poco desconcertante", sostuvo.
Sus declaraciones fueron interpretadas como un llamado urgente a reconstruir la unidad del peronismo antes de que el desgaste político continúe profundizándose.
Pese al pedido público de los senadores, la distancia entre Axel Kicillof y Máximo Kirchner permanece prácticamente intacta.
El gobernador bonaerense mantiene un fuerte distanciamiento con el líder de La Cámpora tras varios episodios de tensión política y diferencias sobre la conducción del espacio. Incluso, según trascendió, Kicillof decidió no volver a reunirse con Cristina Kirchner luego de un encuentro que terminó en fuertes reproches.

En los últimos meses hubo distintos intentos de acercamiento, aunque ninguno prosperó. Ambos evitaron coincidir en actos partidarios y sólo mantuvieron contactos puntuales por cuestiones institucionales.
Las declaraciones de Mayans y Di Tullio reflejan la preocupación creciente dentro del peronismo por el impacto que la disputa puede tener de cara a las próximas elecciones.
Mientras el oficialismo impulsa cambios en el sistema electoral y busca avanzar con la eliminación de las PASO, distintos sectores del PJ consideran que la continuidad de la pelea interna sólo favorece la estrategia política del presidente Javier Milei.

En ese contexto, las voces surgidas desde el Senado marcaron un punto de inflexión. Por primera vez, dirigentes de máxima confianza de Cristina Kirchner cuestionaron públicamente la falta de entendimiento entre Axel Kicillof y Máximo Kirchner, dejando en claro que la prioridad debería ser reconstruir la unidad del espacio antes que profundizar diferencias que, según admiten puertas adentro, ya generan un fuerte desgaste entre la dirigencia y la sociedad.
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