La senadora de Unión por la Patria Juliana Di Tullio interrumpió este jueves a las 20.41 el discurso de un colega en el Senado de la Nación para denunciar lo que estaba ocurriendo en la calle, mientras la Cámara alta debatía la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
Lo hizo con el celular en la mano. "Me están escribiendo un sinfín de periodistas diciendo que afuera hay una represión feroz, una cacería espantosa, que hay diez detenidos y que hay una fotógrafa herida en el Hospital Argerich", dijo.
Su intervención terminó con un mensaje dirigido al presidente Javier Milei: "Si sigue reprimiendo al pueblo, si lo sigue castigando y apresando, va a tener su merecido. Va a tener su merecido en las urnas".
Su lectura de lo que pasaba afuera fue política. "Lo que está haciendo el Gobierno es enojarse con el pueblo porque el pueblo le ganó, le torció la mano", planteó.
Y señaló cuál fue esa derrota: el oficialismo tuvo que retirar del proyecto el capítulo que permitía a extranjeros comprar hasta el 25% de las tierras rurales de cada provincia.
También dejó una advertencia sobre el clima de la jornada: "Esta es la segunda vez que hacemos una sesión en medio de un desastre en la calle".
Antes de cerrar, apuntó al lector menos politizado con una frase simple: "La gente no es tonta, la gente ya le puso un límite".
Di Tullio no tenía la palabra en ese momento. Estaba hablando el senador Francisco Paoltroni y ella pidió una interrupción, un mecanismo del reglamento que permite a un legislador cortar el discurso de otro solo si ese otro acepta.
Paoltroni aceptó. "Concedida. Con todo gusto", respondió desde su banca.
Ella lo reconoció al empezar: "La verdad es que me molesta bastante hacer esta interrupción. Le agradezco mucho al senador Paoltroni que me la conceda". Y volvió a agradecerle al terminar.
El detalle importa porque explica por qué su denuncia llegó al recinto en ese momento y no después: la lista de oradores tenía 39 anotados y su turno podía demorar horas.
El caso que mencionó Di Tullio se confirmó minutos más tarde. Una fotógrafa de unos 50 años sufrió una lesión en la cabeza durante los enfrentamientos. La herida fue muy sangrante, según pudo saber Infobae.
Una fotógrafa fue herida en la cabeza durante la represión en Avenida 9 de Julio y Avenida de Mayo por la marcha contra la ley de Inviolabilidad a la Propiedad Privada.https://t.co/UgSv4IW2UV pic.twitter.com/30vdi3P9aF
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La ambulancia del SAME demoró en poder asistirla por la situación en la zona. Cuando lograron sacarla, la trasladaron al Hospital Argerich, donde quedó bajo observación médica y le hicieron estudios.
Trabaja como freelance —es decir, sin relación de dependencia con un medio— y está afiliada a la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina.
La cifra que dio Di Tullio a las 20.41 era de diez. Los números siguieron subiendo durante la noche.
Así fue la represión en Plaza Congreso en la marcha contra la Ley de Inviolabilidad a la Propiedad Privada.https://t.co/UgSv4IW2UV pic.twitter.com/wXhh5kac5p
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El recuento oficial quedó repartido entre dos fuerzas:
Del lado de las fuerzas de seguridad hubo cuatro heridos: un gendarme que recibió un piedrazo en la cabeza y fue trasladado al Hospital Churruca, un prefecto atendido en el lugar, otro gendarme y una oficial de la Policía de la Ciudad con un traumatismo en el codo, también por un piedrazo.
Qué pasó afuera, hora por hora
La secuencia empezó a las 16.40, cuando un grupo derribó una de las vallas colocadas frente al Congreso. Llovía.
Las fuerzas activaron el protocolo antipiquetes: primero el camión hidrante, después los gases lacrimógenos. Desde la manifestación respondieron con botellas y piedras.
La Policía de la Ciudad avanzó con un camión hidrante por la Avenida 9 de Julio y Avenida de Mayo mientras autos y colectivos seguían circulando.https://t.co/UgSv4IW2UV pic.twitter.com/IqdxWulclL
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A las 17.40, en plena lectura de un documento, desde el escenario pidieron a la gente que se fuera "porque están reprimiendo".
Los incidentes no terminaron ahí. Se corrieron hacia las esquinas de Callao y Bartolomé Mitre, Callao y Corrientes, y Avenida de Mayo con 9 de Julio. Hubo contenedores de basura incendiados, veredas rotas para juntar piedras, los vidrios de un patrullero destrozados y una bandera de Estados Unidos quemada.
Cerca de las 21, la Policía Federal salió del vallado y avanzó por la plaza con gases y disparos al aire para despejar la zona.
Hasta las 16.40 la jornada había sido pacífica, con lluvia y frío.
La Unión de Trabajadores de la Tierra hizo un verdurazo y repartió entre 800 y 900 cajones de lechuga, acelga, espinaca y puerro. Había excombatientes de Malvinas, estudiantes secundarios, jubilados y trabajadores autoconvocados.
El Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas de La Plata marchó en contra de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.https://t.co/UgSv4IW2UV pic.twitter.com/3QKEDZz2I8
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Arturo, jubilado de 84 años, desfiló por Rivadavia con un cartel: "El que vende la patria es un traidor". Contó por qué fue igual pese al clima: "Cuando vi cómo llovía me iba a bajar, pero paró el diluvio y me vine".
También llegaron dirigentes: el gobernador bonaerense Axel Kicillof, Ricardo Alfonsín y las diputadas Victoria Tolosa Paz y Cecilia Moreau.
El proyecto que impulsa el ministro Federico Sturzenegger llegó al recinto sin el capítulo de tierras. Lo que queda toca cuatro puntos de la vida cotidiana:
Este último capítulo, el que modifica la Ley de Manejo del Fuego, es el más ajustado. El radical Maximiliano Abad anunció que no lo acompañará y lo considera "viciado de inconstitucionalidad". En bancadas aliadas admiten a Infobae que el resultado ahí puede ser parejo.
El oficialismo mostró temprano que tiene los números: a las 15.45 rechazó por 38 votos contra 31 la moción del jefe del bloque Justicialista, José Mayans, para devolver el proyecto a comisión.
La votación se calcula para pasada la medianoche, por la cantidad de oradores anotados.
Si el Senado aprueba el proyecto, obtiene media sanción y pasa a la Cámara de Diputados.
TM