07/08/2026 - Edición Nº1277

Deportes


Desde Figo al Real Madrid

Inflación en el fútbol: el impacto del Mundial en las transferencias de jugadores

07/08/2026 | Juan Rub analiza el fenómeno del incremento de los valores que pagan los clubes por los futbolistas, desde Luis Figo al Real Madrid y los últimos fichajes.


por Juan Rub


En su libro La pelota no entra por azar (2013), Ferran Soriano, ex vicepresidente económico y director general del Fútbol Club Barcelona y actual director ejecutivo del Manchester City, desarrolla sobre el concepto de inflación en el fútbol internacional.

Soriano marca que el accionar de dos clubes, Chelsea y Real Madrid, había provocado un fenómeno inflacionario sin precedentes en el mercado futbolístico durante los primeros años del siglo XXI.

Los de Londres contaban con la billetera infinita de su nuevo dueño ruso, Roman Abramovich. Los madridistas habían recibido mucho dinero por la recalificación de su antigua Ciudad Deportiva (480 millones de euros) y pretendían ponerlo en acción.

Así se daban movimientos en cadena en los que los clubes más importantes del mundo pagaban sobreprecios extraordinarios por futbolistas buenos o regulares, desequilibrando el sistema y provocando lo que conocemos como inflación:

El Real Madrid pagó 60 millones por Figo al Barcelona, que a su vez pagó gran parte de ese dinero al Arsenal por Overmars y Petit. Los 76 millones que la Juventus había recibido por Zidane (también del Madrid) fueron a parar al Parma a cambio de Buffon (53 millones) y Thuram (31 millones).

Soriano se plantea: «Durante un tiempo, se dijo que aquella locura inflacionista no iba a repetirse... pero sí, se repitió», para pasar así a explicar el fenómeno Manchester City, estructura que comandaría (y comanda) durante los años posteriores. Y todo esto lo dice en el año 2013.


El pase de Figo desencadenó un proceso inflacionario en las transferencias de futbolistas.

Las 20 transferencias más caras de la historia del fútbol

Los números siguieron creciendo; las veinte transferencias más caras de la historia se dieron todas desde el 2016 en adelante. De hecho, dos de los seis pases más onerosos se concretaron en las últimas semanas: Elliot Anderson de Nottingham a Manchester City por 135 millones de libras y Morgan Rogers de Aston Villa a Chelsea por 138 millones de libras.

Real Madrid y Chelsea mantienen su posición. Siguen siendo clubes capaces de desatar enormes cadenas de inflación en el mercado global. A esa lista se fueron sumando otros conjuntos como el Manchester City (de manera sostenida) o el Barcelona, la Juventus y el Manchester United (de manera irregular).

El Mundial es siempre un buen escenario para evaluar este suceso. Los clubes salen desesperados al mercado para comprar a aquellos jugadores que han tenido buenos rendimientos durante el certamen, y pagan sobreprecios extremos para contratar a esos perfiles. 

El ejemplo por excelencia es el Real Madrid pagando 75 millones al Mónaco por el colombiano James Rodríguez, que había obtenido la Bota de Oro (goleador) y el premio Puskás (mejor gol) en Brasil 2014.

Sucedió también con Enzo Fernández, por quien el Chelsea pagó 121 millones al Benfica después de su excelente performance con el equipo campeón en Qatar. Marcos Rojo y su traslado al Manchester United por 20 millones, luego del subcampeonato en el Maracaná, no deja de ser un caso de referencia.

Este año, equipos como Manchester City (Anderson), Chelsea (Rogers), Al-Hilal (Sumerville), Aston Villa (Manzambi) o Bayern Múnich (Brown) se subieron al tren del sobreprecio para comprar algunos de esos talentos que brillaron durante el Mundial en el que España se coronó campeón.


Enzo Fernández con la camiseta de Chelsea.

Las ventas desde Sudamérica

De momento, nuestro fútbol argentino queda un poco alejado del fenómeno inflacionario. Conociendo la emergencia de los clubes locales es que los monstruos internacionales ofrecen montos lógicos o bajos por jugadores como Orlando Gil (Paraguay - San Lorenzo), José Canale (Paraguay - Lanús), Matías Galarza (Paraguay - River) o Jáminton Campaz (Colombia - Rosario Central). Pero nunca ofrecen sobreprecios.

Luego de comprarlos por sumas generalmente inferiores a los 10 millones de dólares, los revenden en el mercado europeo (o de Medio Oriente) por montos extraordinarios, multiplicando así sus márgenes y ganancias. Los clubes sudamericanos perciben porcentajes (si es que los mantienen) o dinero por mecanismos de formación y se conforman con esos ingresos que les permiten, habitualmente, saldar deudas.

Un caso concreto; Cristian “Cuti” Romero es transferido desde Belgrano al Genoa por 4 millones para ser revendido solo doce meses después a la Juventus a cambio de 31 millones. Los de Turín lo cedieron a Atalanta y los de Bérgamo lo compraron para venderlo al Tottenham en 2021 por 53 millones. Cuentas claras.

Otro punto de conexión entre el fútbol y la economía. Otro punto de exposición del fútbol como un negocio. Argentina y Sudamérica no salen beneficiadas de la locura monetaria. Tómalo o déjalo, es el fútbol internacional de hoy.

Juan Rub
Coordinador de Proyectos en LibroFútbol.com