El deporte argentino sumó otra alegría de proyección internacional. Manuel Tripano, palista de 21 años formado en la Escuela Municipal de Kayak de Necochea, se consagró campeón panamericano en la categoría C1 Senior en el Campeonato Panamericano de canotaje eslalon.
La competencia se disputó en el río Kananaskis, en Alberta, Canadá, entre el 31 de julio y el 2 de agosto. Con esta actuación, reafirmó su lugar como uno de los máximos referentes de la disciplina en el continente y sostuvo la progresión meteórica que lo transformó en una de las promesas más firmes del olimpismo nacional.
El bonaerense se quedó con la medalla dorada tras completar el trazado con un tiempo de 96.25 segundos, superando al brasileño Kaua Da Silva y al canadiense Alex Baldoni, que completaron el podio.
La consagración le permitió revalidar el título que había obtenido en la edición 2025 del certamen, disputada en Alabama, donde se había subido a lo más alto tanto en C1 como en K1 senior. Ahora ratifica el liderazgo panamericano en la categoría más exigente.
La trayectoria de Tripano viene sumando marcas inéditas para el deporte argentino. En 2024 alcanzó un hito insoslayable al convertirse en el primer argentino campeón mundial de canotaje eslalon, luego de coronarse en la categoría C1 Sub 23 en el Mundial disputado en Eslovaquia. Ese salto lo instaló definitivamente en el mapa mundial de la disciplina.
]En la actual temporada continuó sosteniendo el alto nivel. En julio se ubicó entre los ocho mejores del mundo en el Campeonato Mundial Sub 23 disputado en Polonia.
Días después, además, logró su mejor actuación histórica en un Campeonato Mundial Senior, consolidando su lugar dentro del circuito profesional. Cada aparición es un ladrillo más en el proceso que apunta a Los Ángeles 2028, cita en la que sueña con representar a la Argentina en los máximos escenarios del olimpismo.
El presente de Tripano no pasó inadvertido en la comunidad deportiva argentina. En la última edición de los Premios Olimpia fue distinguido con el Premio Inspiración, otorgado por votación del público, que consiste en una beca anual entregada por la empresa Torneos y Competencias.
La distinción, además del reconocimiento simbólico, funciona como un empuje concreto para sostener la preparación en una disciplina que exige recursos que muchas veces exceden la ayuda estatal.
Formado en la Escuela Municipal de Kayak de Necochea, ciudad que se enorgullece de su vínculo con el canotaje, Tripano representa la síntesis de una escuela deportiva que viene aportando talento a la selección argentina.
Su paso constante por finales internacionales, combinado con la juventud que aún le queda por delante, lo convierte en una figura clave del cronograma olímpico argentino de cara al ciclo 2027-2028.
Con el título en el bolsillo, el próximo objetivo pasa por sostener el rendimiento en las próximas competencias internacionales y ajustar los últimos detalles rumbo a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles. Por ahora, Argentina festeja un nuevo campeón continental y una historia deportiva que continúa creciendo bajada por bajada, remada por remada.