Miles de fieles comenzaron a llegar desde la noche del miércoles al santuario de San Cayetano, en el barrio porteño de Liniers, para participar de la tradicional celebración del patrono del pan y del trabajo.
Bajo el lema "San Cayetano, aquí está tu pueblo", la jornada continuará durante todo el día y culminará con la habitual peregrinación hacia Plaza de Mayo. La misa principal será presidida a las 11 por el arzobispo de Buenos Aires, Carlos García Cuerva.

En ese contexto, el sacerdote de la parroquia Carlos Moia, describió para Newsditiales, el complejo escenario social que observa a diario desde el servicio comunitario del santuario y advirtió que cada vez más personas con ingresos insuficientes recurren a la Iglesia para poder alimentarse.
"Hay mucha gente a esta hora, como todos los años. Se ha venido desde anoche y va a terminar cuando llegue el último peregrino, después de las 00", señaló. "Se acercan jubilados que viven en la calle para comer"
Moia explicó que el santuario sostiene todos los días un servicio social destinado a personas en situación de vulnerabilidad.
"El santuario tiene un servicio social donde todos los días se recibe gente en situación de calle, que puede comer comida caliente. También hay un servicio para chicos con problemas neurológicos, que es muy importante para los pobres porque no tienen a dónde recurrir", explicó.
El sacerdote aseguró que en los últimos años comenzó a observar una situación que antes no era habitual. "Ahora se están acercando personas que cobran una jubilación pero deciden estar en situación de calle para poder comer", afirmó.
Y agregó: "Mucha gente viene a buscar comida y tiene una jubilación, lo cual es muy duro porque empezó a pasar en los últimos años".

Según contó Moia, el crecimiento de la demanda también quedó reflejado en la cantidad de alimentos que entrega diariamente el santuario.
"Actualmente estamos dando 700 viandas por día. Alguna vez fueron 100, hace dos o tres años atrás. Son situaciones muy difíciles y muy dolorosas", sostuvo.
En esa línea, remarcó que San Cayetano "es un nudo en la realidad de la gente" y señaló que cada día llegan personas tanto de Liniers como de distintos barrios del oeste del conurbano bonaerense.
Consultado sobre la situación social, Moia sostuvo que la asistencia no puede medirse solamente por la cantidad de personas que concurren a los comedores.
"Con que haya una persona que no puede vivir con dignidad, hay que trabajar para revertirlo. Hay funcionarios que celebran que haya menos gente, pero nosotros no estamos de acuerdo", expresó.
También respondió a las declaraciones del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, respecto de los comedores comunitarios.
"Lo que dijo Jorge Macri no es original. En muchas ciudades del mundo los vecinos se quejan porque los comedores bajan la categoría del barrio. Son quejas que están, pero hay que tener un corazón sensible a la realidad de los hermanos para descubrir que todos tenemos derecho a vivir dignamente", afirmó.
Y concluyó: "No sé en qué categoría está Macri. El corazón tierno lo tenemos que tener todos".

Moia también se refirió a la próxima visita del papa León XIV a la Argentina y destacó la importancia del mensaje que traerá.
"Hace dos días sabemos que viene el Papa. Hay que escucharlo, va a dar un mensaje que nos va a ayudar a crear un mundo más fraterno", señaló.
Además, recordó una de las frases más representativas del papa Francisco: "Quiero una Iglesia pobre para los pobres". En ese sentido, sostuvo que "la Iglesia argentina es cada vez más sensible a la realidad de la gente" y afirmó que la misión de los sacerdotes es "proteger y hacer cumplir el Evangelio de Jesús".