El nombre de Gerardo Luis Gasparutti pasó en pocos días del ámbito universitario a los tribunales. El hombre de 43 años fue detenido acusado del presunto femicidio de su esposa, María Lucila Pagani, luego de que la investigación descartara que el incendio en el que la mujer murió hubiera sido consecuencia de la explosión de un teléfono celular, tal como él había declarado desde el primer momento.
La causa dio un giro cuando los peritajes establecieron que no existían evidencias que respaldaran esa hipótesis y detectaron indicios de un líquido combustible en el vehículo. Con esos elementos, la fiscal Jorgelina Copello ordenó su detención y lo imputó por homicidio calificado por el vínculo, mientras continúa la investigación para determinar cómo se inició el fuego.
Hasta ese momento, Gasparutti era conocido por su actividad profesional. Desde febrero de 2022 se desempeñaba como director de las carreras de Nutrición y Tecnología de los Alimentos de la Universidad Siglo 21, institución en la que trabajaba desde hacía más de seis años.

Además de sus tareas de gestión, era profesor de Bromatología, Tecnología Alimentaria y Saneamiento Ambiental, materias que dictaba desde 2020 y 2021.
Su formación incluía una licenciatura en Nutrición, una especialización en Higiene y Seguridad y una maestría en Ciencia y Tecnología de los Alimentos. También trabajaba como asesor de empresas alimenticias y contaba con la certificación internacional IRCA como auditor líder de Sistemas de Gestión de la Calidad. Asimismo, realizaba auditorías sobre normas de inocuidad alimentaria y Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) para el IRAM.
En sus redes sociales mostraba una vida centrada en la familia y en su actividad profesional. Publicaba imágenes junto a sus hijos, compartía fotografías con su esposa y exhibía su fanatismo por Belgrano de Córdoba, club del que era simpatizante y al que seguía habitualmente en el estadio Julio César Villagra.

El expediente, sin embargo, cambió por completo esa imagen pública. Lo que comenzó como la investigación de un supuesto accidente en la Ruta E-53 terminó con la detención de Gasparutti, quien ahora permanece imputado por el presunto femicidio de María Lucila Pagani mientras la Justicia intenta reconstruir cómo se originó el incendio que le costó la vida a la mujer.