Green Street Hooligans (conocida en Hispanoamérica como Hooligans: defiende a los tuyos) se convirtió con el paso de los años en una película de culto sobre el submundo del fútbol inglés. Protagonizado por Elijah Wood y Charlie Hunnam en 2005, el largometraje sigue la historia de un estudiante estadounidense expulsado de Harvard que viaja a Londres y termina inmerso en la violencia de las barras bravas londinenses. Sin embargo, detrás del éxito de la cinta dirigida por la cineasta alemana Lexi Alexander se escondió una encendida controversia con las autoridades locales y con el propio West Ham United, institución que facilitó sus instalaciones bajo la creencia de que el proyecto transmitía un mensaje pacifista.
Para conseguir el acceso al mítico estadio Upton Park, la producción le presentó al club un guion que eliminaba gran parte de los insultos, las peleas y los aspectos más sombríos de los fanáticos. Convencida de la propuesta, la dirigencia del West Ham le abrió las puertas de par en par al equipo cinematográfico, llegando a invitar al propio Elijah Wood a salir al terreno de juego vestido con la camiseta del club antes de un partido real contra el Gillingham para firmar autógrafos y grabar tomas con la hinchada. No obstante, una vez concluido el rodaje, la institución descubrió que el argumento se inspiraba directamente en la infame Inter City Firm (ICF), la facción radical real del equipo.

La reacción de los directivos del West Ham fue de un profundo malestar, ya que el club venía realizando esfuerzos constantes durante años para erradicar el comportamiento violento de sus tribunas. Ante el escándalo que desataron las imágenes filtradas del rodaje, un vocero de la institución declaró a BBC Sport: "Les dimos un acceso limitado al estadio. Si hubiéramos sabido el alcance completo de la violencia en la película, no habríamos colaborado como lo hicimos". En respuesta a las acusaciones de haber engañado al club, la directora Lexi Alexander desmintió las versiones de un supuesto fraude al asegurar: "Es un mito urbano que los estafamos, no son tan tontos".
La indignación no se limitó a los dirigentes deportivos, sino que se trasladó al plano político local por la elección del nombre comercial de la cinta, bautizada en alusión a la calle adyacente a la cancha. Sir Robin Wales, alcalde del municipio de Newham, expresó su rechazo ante el impacto negativo en la imagen comunitaria al señalar: "No la queremos, no necesitamos este tipo de publicidad". La autoridad comunal remarcó que el área de Green Street se destacaba como un próspero centro de comercio y cultura asiática, temiendo que la producción cinematográfica atrajera a turistas por los motivos equivocados en lugar de reflejar el verdadero espíritu de la zona.
En el mercado internacional y especialmente en Estados Unidos, la película se distribuyó bajo títulos como Hooligans o Green Street Hooligans, posicionando a la pandilla ficticia de la trama, la Green Street Elite, en la memoria colectiva del cine deportivo. A pesar de los intentos de las autoridades por frenar la difusión de lo que consideraban una representación irresponsable y comercial de la violencia, la cinta terminó por otorgarle al West Ham United un nivel de exposición mediática y fama global sin precedentes en la cultura popular.
A dos décadas de su estreno, el rodaje de Hooligans: defiende a los tuyos permanece grabado como uno de los episodios más polémicos en la historia del cine sobre fútbol. Aunque la producción sostuvo hasta el final que la historia buscaba oponerse fundamentalmente a la violencia, la brecha entre el guion presentado al club y el resultado final dejó una marca imborrable en Upton Park.