09/08/2026 - Edición Nº1279

Internacionales

Tradición real

El rey Carlos III inicia su verano en Escocia con un homenaje a la Reina Madre

07/08/2026 | El monarca plantó una rosa en Mey, celebró los 800 años de Dingwall y la princesa Ana acompañó los preparativos del gran espectáculo militar de Edimburgo.



Carlos III comenzó su descanso estival en las Tierras Altas de Escocia con una agenda marcada por los recuerdos familiares, las tradiciones locales y uno de los grandes acontecimientos culturales del verano británico. Su primera parada tuvo un fuerte componente personal: el Castillo de Mey, la antigua residencia de su abuela, la reina Isabel, conocida como la Reina Madre.

En los jardines de la propiedad, el rey plantó “The King’s Rose, una variedad creada en su honor, que desde ahora forma parte del Diamond Jubilee Rose Garden. El gesto volvió a poner en primer plano el vínculo de la familia real con una residencia que ocupa un lugar especial dentro de su historia.

La Reina Madre compró el Castillo de Mey en 1952 y convirtió la propiedad situada en Caithness, en el extremo norte escocés, en uno de sus refugios predilectos. Actualmente, el complejo es administrado bajo la órbita de The King’s Foundation, la organización vinculada a Carlos III que desarrolla iniciativas relacionadas con naturaleza, patrimonio y sustentabilidad.

Una celebración de ocho siglos

La estadía del soberano continuó con una visita a Dingwall, localidad de las Tierras Altas que atraviesa un año particularmente simbólico: se cumplen 800 años desde que recibió el estatus de Royal Burgh o ciudad real.

Durante el recorrido, el Rey se encontró con voluntarios, organizaciones comunitarias, jóvenes y representantes de los servicios de emergencia. También entregó el King’s Award for Voluntary Service a representantes de Evanton Wood Community Company y Highland and Islands Blood Bikes por su trabajo en beneficio de la población.

La jornada incluyó además actuaciones de agrupaciones musicales y bailarines tradicionales de las Highlands, en una celebración que combinó el aniversario histórico con la identidad cultural de la región.

La princesa Ana y una tradición de Edimburgo

Mientras el rey desarrolla sus actividades en el norte, la princesa Ana mantuvo su propia agenda escocesa. La hermana de Carlos III asistió a un ensayo del Royal Edinburgh Military Tattoo en Redford Barracks.

Ana es patrona del espectáculo desde 2006 y durante su visita se reunió con integrantes del elenco internacional, militares y miembros de los equipos encargados de la producción.

Más de 800 artistas llegados de distintas partes del mundo participan este año del Tattoo, uno de los eventos más reconocidos del calendario escocés, que transforma los alrededores del Castillo de Edimburgo en un escenario de música, desfiles militares y danzas tradicionales.

Así, el comienzo de agosto vuelve a concentrar a buena parte de la familia real británica en Escocia, donde Carlos III combina su período estival con compromisos públicos y símbolos estrechamente vinculados con la historia de la Corona.