08/08/2026 - Edición Nº1278

Política

Mensaje eclesiástico

San Cayetano en Liniers: la homilía que expone el malestar por la crisis diaria

08/08/2026 | El arzobispo de Buenos Aires reclamó respuestas ante el endeudamiento, la pérdida de poder adquisitivo y el aumento del costo de vida.



El arzobispo de Buenos Aires, Jorge Ignacio García Cuerva, lanzó este viernes una dura crítica a la situación económica y social durante la misa central por el día de San Cayetano y reclamó a la dirigencia política respuestas concretas para quienes no llegan a fin de mes, acumulan deudas o atraviesan situaciones de extrema vulnerabilidad.

Ante miles de personas que se acercaron al santuario de San Cayetano, en el barrio porteño de Liniers, el religioso cuestionó a los dirigentes que realizan promesas sobre la pobreza pero, según planteó, terminan alejados de los problemas cotidianos de la población. El mensaje tuvo como destinatario implícito al Gobierno de Javier Milei, en un contexto de fuerte discusión sobre salarios, consumo y endeudamiento familiar.

García Cuerva sostuvo que la sociedad está "cansada de promesas incumplidas y dirigentes que hablan de los pobres", pero que al mismo tiempo "se dan la buena vida". También cuestionó que muchas personas deban tener dos o más empleos para alcanzar los ingresos necesarios para sostener a sus familias.

Uno de los tramos más duros de la homilía estuvo relacionado con el endeudamiento. El arzobispo advirtió sobre la "trampa de los créditos que endeudan y asfixian a muchísimas familias", una referencia que adquiere especial relevancia en un momento en que aumentó el uso del financiamiento para afrontar gastos cotidianos.

El planteo también apuntó contra la distancia entre los indicadores económicos y la situación concreta de los hogares. "Pasiva y silenciosamente nos resignamos a que las cosas aumenten: el boleto de transporte público, las tarifas, los alquileres, los alimentos", afirmó García Cuerva. Y agregó: "El sueldo no alcanza" y hay "hermanos que revuelven la basura para comer".

Una advertencia política en medio de la crisis

El arzobispo cuestionó además la forma en que la dirigencia aborda las discusiones económicas y sociales. Según sostuvo, la responsabilidad de encontrar soluciones corresponde a una clase dirigente que "a veces parece mirar para otro lado" y concentra sus energías en "descalificaciones y debates estériles que no resuelven la vida de nadie".

En otro tramo de la homilía, García Cuerva criticó los análisis atravesados por prejuicios e ideologismos que, a su entender, terminan alejándose de la realidad cotidiana. "La mirada está empañada de prejuicios, nublada de ideologismos que hacen análisis teóricos que luego se estrellan con la realidad cotidiana", afirmó.

El mensaje llega además en un momento de particular sensibilidad en la relación entre el Gobierno y la Iglesia Católica. Las definiciones del arzobispo podrían anticipar un clima de mayor tensión institucional, especialmente mientras avanzan los preparativos para la visita del Papa León XIV a la Argentina.

Trabajo y dignidad como eje

Hacia el final de la celebración, García Cuerva recurrió a una definición de León XIV sobre la dignidad del trabajo, vinculada también con el pensamiento de su antecesor, Francisco.

"Trabajando, nosotros nos hacemos más personas, florece nuestra humanidad, los jóvenes se vuelven adultos", citó el arzobispo. Luego remarcó que, en cualquier dinámica laboral, el centro no debería estar puesto únicamente en el capital, las leyes del mercado o el lucro, sino en "la persona, la familia".

El mensaje de San Cayetano volvió así a convertirse en una plataforma para poner en primer plano las dificultades económicas de los sectores más vulnerables. En un escenario donde el Gobierno reivindica la recuperación de las variables macroeconómicas, la homilía de García Cuerva dejó planteada una pregunta incómoda: cuándo esa mejora llegará efectivamente a los ingresos y a las condiciones de vida de quienes todavía sienten que el dinero no alcanza.