08/08/2026 - Edición Nº1278

Política

Pymes en alerta

El stock de proyectos reprimidos: cómo podría activar 2,1 millones de empleos

07/08/2026 | El presidente de Monapi cuestionó las trabas que enfrentan las pymes y pidió medidas para impulsar el empleo y la producción.



Ser empresario pyme en la Argentina implica mucho más que llevar adelante un negocio. Para Alejandro Bestani, presidente del Movimiento Nacional Pyme (Monapi), es una vocación que requiere esfuerzo, resiliencia y compromiso contó en El Living de NewsDigitales.

“El empresario pyme es alguien que está dispuesto a lucharla, que tiene que tener mucha resiliencia. Argentina no ha sido en las últimas décadas un país fácil para las pymes, sostuvo. Sin embargo, remarcó que detrás de cada emprendimiento existe una persona que sueña con crecer.

Sector sin defensa

Bestani cuestionó que las pequeñas y medianas empresas hayan quedado relegadas durante décadas y aseguró que el problema atraviesa a distintos gobiernos. “Debería haber una defensa de oficio de las pymes. Es como un defensor oficial de las pymes. Y no lo hay”, afirmó.

En ese sentido, señaló que las empresas suelen ser escuchadas durante las campañas electorales, pero luego sus reclamos pierden protagonismo. Entre los principales obstáculos mencionó la carga impositiva, los costos laborales, los juicios y las dificultades para acceder al financiamiento.

Para el empresario, además, existe una falta de información oficial sobre el sector que dificulta la elaboración de políticas públicas. “¿Cómo querés resolver la economía si no estás relevando?”, cuestionó.

Menos cargas y más empleo

Ante este escenario, Bestani planteó dos medidas inmediatas: mejorar el financiamiento y reducir las cargas sociales. “Si vos bajás significativamente las cargas sociales, vas a formalizar mucha gente que está trabajando en negro”, explicó.

También destacó el crecimiento de los trabajadores independientes y monotributistas como una muestra de que el argentino busca alternativas para seguir trabajando pese a las dificultades.

El proyecto que queda en el cajón

Uno de los conceptos centrales que desarrolló fue el “stock de proyectos reprimidos” (SPR). Se trata de todos aquellos planes de expansión que los empresarios tienen preparados, pero no concretan por las condiciones económicas.

“Los empresarios abren un cajón y sacan el proyecto de la segunda sucursal que quieren, la otra camioneta que quieren comprar, la otra fábrica que quieren hacer o la otra línea de producto”, explicó.

Según Bestani, liberar esas iniciativas podría generar una fuerte expansión del empleo. En ese sentido, mencionó un estudio de la Fundación Observatorio Pyme que estimó la creación de alrededor de 2,1 millones de puestos de trabajo en un año a partir de una reforma integral para el sector.

El desafío político

Bestani también habló sobre la posibilidad de que los propios empresarios ingresen a la política para impulsar cambios desde adentro. “Muchos empresarios pymes están empezando a pensar si no tienen que ser ellos los candidatos”, afirmó.

Desde Monapi, explicó, buscan mantener diálogo con todos los sectores políticos. En ese marco, destacó la reunión que mantuvieron con la vicepresidenta Victoria Villarruel y el contacto permanente con legisladores.

Una historia de casi 90 años

Al frente de una empresa familiar como Inca, que tiene casi nueve décadas de historia, Bestani conoce de cerca las dificultades del sector. Actualmente, reconoció, la compañía atraviesa una etapa compleja debido al deterioro del consumo, aunque destacó la competitividad de la industria alimenticia argentina y reclamó “emparejar la cancha” frente a los costos estructurales.

Antes de cerrar, dejó un mensaje para los empresarios que continúan apostando pese al contexto. “Mi papá me decía que el empresario es el que es capaz de correr los límites de lo posible”, recordó.

Y concluyó: “Tenemos que encontrar la forma de suavizar estas condiciones que son tan agresivas para el universo pyme y explotar toda esa capacidad que tiene el argentino, todo ese genio”.