Jorge Messi, padre y representante de Lionel Messi, murió este jueves 7 de agosto a los 68 años en un sanatorio de Rosario, tras atravesar una larga enfermedad.
Detrás de su figura pública, siempre discreta y de bajo perfil, había una familia estrechamente unida que él eligió sostener en silencio y con paciencia a lo largo de las décadas.
Un núcleo que se convirtió en refugio para el capitán de la Selección Argentina en los momentos más difíciles de su carrera y, también, en la mayor conquista personal del propio Jorge.
Jorge Messi tenía 68 años al momento de su muerte. Rosarino, se formó como técnico químico y entró a trabajar en la fábrica de Acindar en los años 80, donde llegó a ser gerente.
En su juventud había jugado al fútbol como mediocampista en las inferiores de Newell's Old Boys, hasta que el servicio militar lo alejó de la actividad deportiva. Décadas después, terminaría siendo la figura clave detrás de la carrera de su hijo Lionel.
El matrimonio con Celia María Cuccittini fue, durante toda su vida, uno de los pilares emocionales de la familia. Celia, madre de sus cuatro hijos, quedó a cargo de organizar la vida familiar en Rosario mientras Jorge acompañaba a Lionel en la aventura europea.
Su presencia en Argentina fue clave para mantener unido al resto de la familia durante los primeros años en Barcelona, cuando la adaptación se hacía cuesta arriba.

Jorge y Celia tuvieron cuatro hijos. El mayor es Rodrigo Messi, que se dedicó a acompañar la carrera empresarial y deportiva de su hermano y a manejar distintos proyectos personales.
El segundo es Matías Messi, otro perfil discreto que también participa de proyectos familiares. Después llegó Lionel Andrés Messi, el tercer varón, futbolista, capitán de la Selección Argentina, ocho veces ganador del Balón de Oro y campeón del Mundo en Qatar 2022.
La menor es María Sol Messi, única hija mujer, muy vinculada a la vida familiar en Rosario.
Jorge también era abuelo. De la unión de Lionel con Antonela Roccuzzo llegaron Thiago (2012), Mateo (2015) y Ciro (2018), los tres nietos que aparecen con frecuencia en las publicaciones familiares.
A ellos se sumaron los hijos de sus otros hijos, que Jorge solía celebrar en su cuenta de Instagram con posteos esporádicos pero cargados de afecto.
La familia Messi hizo del silencio una marca registrada. Jorge apenas concedió unas pocas entrevistas a lo largo de los años, y siempre eligió cuidar la intimidad. Celia, Rodrigo, Matías y María Sol siguieron la misma línea, mostrando la unidad familiar solo en fechas especiales o triunfos deportivos.
Aquella estructura fue el gran soporte emocional del futbolista más famoso del planeta, sobre todo cuando la carrera lo empujó a decisiones extremas, como quedarse en Barcelona a los 13 años mientras el resto de la familia regresaba a Rosario.
Durante el Mundial 2026, Jorge no pudo acompañar a Lionel en Estados Unidos por su cuadro de salud. Cuando el capitán lloró tras convertir en el debut, se refirió justamente a ese contexto: "Es por una cuestión totalmente ajena a lo deportivo, pasé unos días difíciles, complicados". Hoy, la familia entera lo despide.