08/08/2026 - Edición Nº1278

Política

Congreso en tensión

Los gobernadores endurecen su postura y la oposición espera complicar a Milei en Diputados

08/08/2026 | El rechazo a dos capítulos clave en el Senado abrió una nueva etapa de negociaciones y encendió expectativas opositoras para lo que viene.



El Gobierno de Javier Milei consiguió avanzar con la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada en el Senado, pero el resultado dejó una señal política que la oposición ya comenzó a aprovechar: los gobernadores aliados mostraron mayor disposición a tomar distancia de la Casa Rosada cuando un proyecto puede generarles un costo electoral.

La exclusión de los capítulos referidos a la venta de tierras a extranjeros y a los cambios en la normativa sobre manejo del fuego fue el dato más significativo de la votación. Para los bloques opositores, el episodio demostró que el oficialismo todavía depende de acuerdos provinciales y que esos pactos pueden romperse cuando la presión social aumenta.

El escenario será seguido de cerca en Diputados, donde el Gobierno deberá negociar próximamente iniciativas de alto impacto como la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, la ampliación del régimen de Inocencia Fiscal y una nueva discusión sobre la ley de propiedad privada.

Los gobernadores empiezan a mirar el costo electoral

En Unión por la Patria consideran que el resultado del Senado abrió canales de diálogo con mandatarios provinciales que hasta hace poco mantenían una relación más cercana con el oficialismo. Dirigentes del espacio reconocen que lograron establecer contactos con gobernadores aliados y que, aunque las posiciones no son uniformes, existe mayor predisposición a conversar sobre los proyectos que impulsa el Gobierno.

El cambio se hizo visible durante la discusión de la denominada Ley de Tierras. Osvaldo Jaldo, de Tucumán; Rolando Figueroa, de Neuquén; y Hugo Passalacqua, de Misiones, fueron algunos de los mandatarios cuyos senadores terminaron tomando distancia del proyecto. Luego también surgieron diferencias en otros distritos, como Salta, donde el gobernador Gustavo Sáenz quedó frente a un escenario más complejo para garantizar el acompañamiento de su representante.

La explicación que circula entre los bloques opositores apunta al calendario electoral. Los gobernadores necesitan preservar su capital político en sus provincias y evitar quedar identificados con iniciativas que pueden generar rechazo social. El cálculo no implica necesariamente romper con Milei, pero sí negociar con mayor dureza cada voto y exigir contraprestaciones políticas o económicas.

El problema para la oposición es que no todos los proyectos que llegarán a Diputados tienen la misma capacidad de movilización. La discusión sobre la extranjerización de tierras consiguió instalarse fuera del Congreso y generó una reacción social mucho más visible que otras iniciativas de la agenda económica del Gobierno.

El próximo desafío será conseguir los votos

La discusión en la Cámara baja tendrá, además, un componente territorial. Los bloques provinciales pueden convertirse nuevamente en árbitros de las votaciones, especialmente cuando La Libertad Avanza necesite construir mayorías con sectores que mantienen acuerdos con la Casa Rosada, pero también buscan preservar autonomía frente al oficialismo.

En ese escenario, la oposición apuesta a que el endurecimiento de los gobernadores se transforme en una tendencia y no quede limitado a una sola votación. El objetivo es aprovechar las tensiones para frenar o modificar proyectos y obligar al Gobierno a renegociar buena parte de su agenda legislativa.

A esto se suman las diferencias internas que atraviesan a algunos espacios aliados. En Misiones, por ejemplo, el oficialismo provincial enfrenta una disputa entre sectores vinculados a Passalacqua y al exgobernador Carlos Rovira, una interna que por ahora no fracturó la representación en Diputados pero que es seguida con atención por todos los bloques.

La incógnita será si esas tensiones alcanzan para modificar el equilibrio parlamentario. El Gobierno todavía conserva capacidad de negociación y puede utilizar recursos, acuerdos legislativos y compromisos con las provincias para recuperar respaldos. Pero el resultado del Senado dejó una advertencia: los aliados no necesariamente acompañarán todos los proyectos de Milei hasta el final.

La pelea que viene en Diputados

El oficialismo deberá ahora trasladar la negociación al recinto de Diputados, donde cada iniciativa tendrá su propia dinámica. La oposición buscará convertir el precedente del Senado en una herramienta para aumentar la presión sobre los legisladores provinciales.

Para La Libertad Avanza, el desafío será evitar que la agenda legislativa quede condicionada por el calendario electoral y demostrar que todavía puede construir mayorías más allá de su propio bloque. La próxima batalla parlamentaria servirá para medir si el resultado del Senado fue un episodio aislado o el comienzo de una nueva relación de fuerzas entre el Gobierno, los gobernadores y la oposición.