09/08/2026 - Edición Nº1279

Política

Obra Social

El nuevo esquema de Seguridad acelera cambios en la cobertura de las fuerzas federales

09/08/2026 | El Gobierno avanza con la disolución de IOSFA y busca ampliar el nuevo esquema de cobertura a todas las fuerzas de seguridad.



El Gobierno avanza con la disolución del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA) y, mientras se reorganiza el sistema de cobertura médica, el Ministerio de Seguridad sostiene que la deuda acumulada por la vieja estructura será absorbida por el Tesoro de la Nación.

La definición marca una diferencia con el proceso encarado por el Ministerio de Defensa. Mientras esa cartera asegura que las Fuerzas Armadas avanzaron con una refinanciación de los compromisos pendientes, Seguridad sostiene que recibió la instrucción de separar las obras sociales de las fuerzas y resolver la deuda mediante fondos del Tesoro.

“La indicación que se nos dio fue que trabajáramos en la separación de las obras sociales de las fuerzas, que solucionáramos nuestros problemas y que el Tesoro se haría cargo de la deuda”, señalaron fuentes de la cartera que conduce Alejandra Monteoliva.

El argumento oficial es que se trata de una deuda “del Estado con el Estado”. En Seguridad, además, cuestionan la cifra de $241.000 millones que maneja Defensa como pasivo total de IOSFA y que asigna alrededor de $160.000 millones a las fuerzas de seguridad. Desde el entorno de Monteoliva sostienen que todavía no existe una cifra definitiva consolidada.

El nuevo esquema para las fuerzas de seguridad

La reorganización comenzó a tomar forma durante la gestión de Patricia Bullrich y continuó con Monteoliva a través de la creación de la Obra Social de las Fuerzas Federales de Seguridad (OSFFESEG).

El nuevo sistema ya brinda prestaciones mediante la contratación de Medicus para alrededor de 197.000 afiliados de Gendarmería Nacional y la Prefectura Naval Argentina. El objetivo es avanzar hacia un modelo separado de la estructura sanitaria de las Fuerzas Armadas y con una administración propia.

Mientras tanto, IOSFA permanece como una estructura residual para garantizar aquellas prestaciones que no pueden interrumpirse de manera inmediata. Su función es actuar como respaldo durante el proceso de transición hasta completar la disolución prevista por el Decreto 88/2026.

La transformación busca resolver uno de los principales problemas que dejó la antigua obra social: una estructura que durante años concentró bajo un mismo esquema las necesidades sanitarias de sectores con realidades operativas y presupuestarias diferentes.

Qué pasará con la Policía Federal y el Servicio Penitenciario

Por ahora, la nueva obra social alcanza a Gendarmería y Prefectura, pero el proyecto de Seguridad tiene una segunda etapa mucho más ambiciosa.

La intención de la cartera es ampliar progresivamente la cobertura a la Policía Federal Argentina (PFA), la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y el Servicio Penitenciario Federal (SPF). De concretarse, el nuevo sistema pasaría a cubrir al conjunto de las fuerzas federales que dependen de Seguridad.

El proceso no se limitará a la cobertura médica. En el ministerio también trabajan sobre la infraestructura sanitaria y buscan mejorar las condiciones de hospitales propios, entre ellos el Hospital Médico Policial Churruca Visca, una de las principales referencias asistenciales de la Policía Federal.

La apuesta es que la separación administrativa permita ordenar las prestaciones, mejorar la gestión y reducir las dificultades que durante años afectaron el funcionamiento de IOSFA.

Defensa también avanza con su propio esquema

El proceso de separación también alcanza al Ministerio de Defensa, aunque con un ritmo diferente. La cartera trabaja en la reorganización de la obra social destinada a las Fuerzas Armadas y mantiene una mayor dependencia de la estructura residual de IOSFA.

Esta semana, además, el Poder Ejecutivo aprobó un nuevo régimen de compras y contrataciones para Defensa. El esquema establece un plan anual y mantiene la licitación como regla general, aunque incorpora mecanismos de contratación directa para determinadas situaciones.

La diferencia entre ambos ministerios refleja que la disolución de IOSFA no supone una única transición. Seguridad busca avanzar rápidamente hacia una obra social propia para sus fuerzas, mientras Defensa todavía depende en mayor medida de la estructura anterior.

El punto que permanece abierto es el financiero. Mientras el Gobierno avanza con la separación institucional, todavía debe definirse con precisión cuánto asciende la deuda de IOSFA, quién absorberá cada parte del pasivo y cómo se financiará el nuevo esquema sanitario. Para Seguridad, la decisión ya está tomada: la deuda histórica deberá quedar en manos del Tesoro, mientras el ministerio concentra sus esfuerzos en construir una obra social independiente para las fuerzas federales.