Pedro Rosemblat protagonizó un áspero cruce al aire con Pablo Duggan después de que el periodista cuestionara en redes una frase que el conductor había pronunciado días antes durante una emisión de El Puente, el ciclo que comparte con Nico Guthmann. La discusión giró alrededor del proyecto oficial de Ley de Tierras y de una pregunta que Rosemblat había planteado sobre el sentido de defender la soberanía nacional.
Duggan tomó un fragmento de aquella intervención y lo publicó en sus redes sociales acompañado por una pregunta irónica: “¿Escuché bien? ¿Dijo la soberanía para qué?”. La chicana no quedó sin respuesta. Rosemblat decidió contestarle desde Gelatina y convirtió el intercambio en una discusión mucho más amplia sobre peronismo, soberanía y trayectorias políticas.
“Querido, querido Pablo. Compañero, compañero de la vida”, comenzó Rosemblat, antes de entrar directamente en el terreno personal. El conductor cuestionó que Duggan se presentara como conocedor de determinadas tradiciones políticas del peronismo y apuntó contra el recorrido que, según planteó, tuvo el periodista antes de acercarse al espacio político que actualmente reivindica.
“No tenés por qué saberlo porque te hiciste peronista a los 50 años, hace cinco minutos”, lanzó Rosemblat. La frase marcó el tono de una respuesta que rápidamente dejó de ser una discusión puntual sobre una definición de soberanía para convertirse en un pase de facturas sobre identidades políticas.
¿Escuché bien? Dijo “¿La soberanía para qué?” https://t.co/ORBWTt8FLY
— Pablo Duggan (@pabloduggan) August 3, 2026
Rosemblat buscó además ubicarse dentro de esa tradición, aunque aclaró que no pretendía presentarse como una autoridad absoluta del movimiento. “Yo, la verdad, no soy ni el mejor ni el primer peronista, pero al lado tuyo soy Dardo Cabo”, afirmó, en referencia al militante nacionalista y peronista que protagonizó en 1966 el denominado Operativo Cóndor, cuando un grupo tomó simbólicamente las Islas Malvinas.
Después de las chicanas, Rosemblat volvió sobre el origen de la discusión. Su planteo apuntó a diferenciar el concepto de soberanía de la idea de que cualquier decisión adoptada por un Estado sea necesariamente justa por el solo hecho de haber sido tomada de manera autónoma: “El peronismo defiende tres cosas muy elementales: la independencia económica, para poder tener soberanía política, para poder alcanzar la justicia social”, explicó durante su intervención.
Para desarrollar esa idea, utilizó un ejemplo deliberadamente extremo. Planteó que si el líder norcoreano Kim Jong-un decidiera eliminar las jubilaciones, esa podría ser considerada una decisión soberana desde el punto de vista de la autonomía del Estado, pero no necesariamente una decisión justa.
La discusión había surgido en torno al proyecto oficial de Ley de Tierras, un tema que combina cuestiones vinculadas con la propiedad, la producción, la inversión y la soberanía sobre los recursos y el territorio nacional. La intervención de Rosemblat había generado la pregunta irónica de Duggan y terminó abriendo una disputa mucho más amplia.
Rosemblat también decidió llevar la discusión hacia el pasado político de su interlocutor. Recordó que Duggan había cuestionado públicamente a Cristina Kirchner y llegó a reclamar que la expresidenta “vaya en cana”. A partir de ese antecedente, presentó el actual acercamiento del periodista al peronismo como un cambio significativo en su posicionamiento político.
Sin embargo, Rosemblat también reconoció esa transformación. “Valoro que hayas pegado un volantazo en un momento de tu vida”, sostuvo, aunque inmediatamente volvió a cargar con ironía: “Insisto, no tenés por qué saberlo porque dejaste de ser gorila hace 5 minutos”.
La discusión, de ese modo, terminó exponiendo una de las tensiones habituales dentro del universo político argentino: cuánto pesan las posiciones anteriores de una persona cuando cambia de espacio, de discurso o de identidad política. En el caso de Duggan, Rosemblat utilizó ese recorrido como argumento para cuestionar su autoridad a la hora de discutir determinadas tradiciones del peronismo.
El tramo final del descargo fue todavía más personal. Rosemblat apuntó contra la participación de Duggan en Duro de Domar y mencionó a otros integrantes del programa: “¿Te querés hacer el canchero con Tony Aracre en el panel de Duro de Domar? De una. ¿Querés hacerte el picante con el Gato Sylvestre? Ningún problema”, lanzó. Y agregó: “Nosotros te conocemos, Pablo Duggan, así que no te hagas el picante porque no te da para eso”.
El intercambio terminó entre risas en el estudio de Gelatina y con la promoción del hashtag “Pablo Duggan no”, en una respuesta que combinó discusión ideológica, humor y una considerable dosis de provocación.