Dos veces su estado de salud había impedido que Cristian “Pity” Álvarez se sentara frente a un tribunal para responder por el homicidio de Cristian Díaz. Esta vez, el escenario será diferente. A ocho años del crimen ocurrido en el barrio Samoré de Villa Lugano, la Justicia determinó que el músico está en condiciones de afrontar un juicio y rechazó el último planteo de su defensa para volver a postergarlo.
El debate comenzará hoy por la mañana ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 29 y tendrá previstas 11 audiencias durante agosto y septiembre. Allí se analizará principalmente lo ocurrido durante la madrugada del 12 de julio de 2018, cuando Díaz fue asesinado de cuatro disparos.
La llegada a juicio estuvo atravesada por sucesivas demoras. Aunque la causa había quedado en condiciones de avanzar hacia esa instancia en noviembre de 2018, el proceso fue suspendido en 2021 y nuevamente en marzo de 2023 a partir de informes del Cuerpo Médico Forense relacionados con la salud mental del cantante.
El punto volvió a quedar bajo discusión en la antesala del debate. La defensa pidió suspender las audiencias al considerar que todavía existían recursos pendientes de resolución y sostuvo que no correspondía avanzar de acuerdo con el artículo 353 del Código Procesal Penal de la Nación.

El planteo encontró la oposición del fiscal Sandro Abraldes, titular de la Fiscalía General N° 27, quien sostuvo que el propio juicio constituye el ámbito en el que deben discutirse y resolverse las controversias todavía existentes.
“La realización del debate es el ámbito institucional natural para el resguardo de todas las garantías del imputado. En efecto, se trata del escenario para resolver definitivamente las controversias existentes y donde las partes podrán ejercer plenamente sus facultades y presentar las evidencias ante el juez natural del proceso”, señaló.
El fiscal también cuestionó el argumento referido a las condiciones de Álvarez para atravesar el proceso. “La participación en un debate oral no puede ser considerada una actividad riesgosa en sí misma como lo pretende instalar la laboriosa defensa oficial, cuanto menos, en las condiciones actuales que presenta su asistido”, sostuvo.
En ese análisis también aparecen las recientes actividades públicas del músico, quien volvió a mostrarse en recitales, entrevistas y publicaciones en redes sociales.
La decisión definitiva quedó en manos del TOC N° 29. El juez Gustavo Goerner encabezó el voto al que adhirieron Juan Ramos Padilla y Hugo Navarro y tomó como elemento central las conclusiones alcanzadas por los especialistas del Cuerpo Médico Forense.
Según consignaron los magistrados, las evaluaciones determinaron que Álvarez posee actualmente los recursos cognitivos necesarios para comprender y atravesar las distintas etapas del juicio.
“Vale reiterar que la capacidad de Álvarez Congiú para estar en juicio ha sido constatada por el Cuerpo Médico Forense, cuando se informó que, del análisis integral de la documentación y de las evaluaciones realizadas, surge que el causante dispone de una reserva cognitiva para afrontar las distintas instancias que conforman el proceso penal”, indicó el tribunal.

Los jueces también pusieron un límite a la posibilidad de condicionar el inicio del juicio a la evolución de un tratamiento de rehabilitación sin una fecha concreta de finalización.
Goerner advirtió que aceptar ese criterio podría convertir la suspensión en indefinida, ya que “bastaría con que aquel se negara al tratamiento o lo entorpeciera -voluntariamente o no-, para lograr la postergación indefinida del debate”.
A ese argumento sumó otro elemento: el derecho de las víctimas a que el proceso avance y obtenga finalmente una respuesta judicial.
La acusación que llegará ahora al debate reconstruye una secuencia ocurrida hace poco más de ocho años. Durante la madrugada del 12 de julio de 2018, Pity Álvarez y Cristian Díaz mantuvieron una discusión en el complejo habitacional Samoré, en Villa Lugano.
De acuerdo con la investigación, en medio de ese enfrentamiento el músico sacó de su campera una pistola calibre 6.35 y disparó contra Díaz en la cabeza. Cuando la víctima ya había caído al suelo, habría efectuado otros tres disparos sobre la misma zona.
Las heridas provocaron una hemorragia interna y lesiones cefálicas que ocasionaron la muerte de Díaz. Tras el ataque, Álvarez abandonó el lugar.
Ahora esa reconstrucción deberá ser discutida ante el tribunal, con la producción de las pruebas y los testimonios previstos para las próximas semanas.
El homicidio de Díaz, además, no será el único episodio por el que deberá responder el músico. En el mismo proceso también será juzgado por privación ilegítima de la libertad, lesiones y amenazas por hechos ocurridos en noviembre de 2016 y que tuvieron como víctimas a su mánager y a una amiga.
Después de años en los que la principal discusión estuvo centrada en determinar si Pity Álvarez podía o no enfrentar un proceso oral, a partir de hoy el eje pasará finalmente a las acusaciones que pesan sobre él.