La senadora nacional por Mendoza, Anabel Fernández Sagasti, presentó un proyecto para modificar el reglamento del Senado y habilitar la participación y el voto remoto de legisladoras embarazadas que tengan una contraindicación médica para viajar a Buenos Aires.

La iniciativa surgió después de la polémica generada en la última sesión de la Cámara alta, cuando la imposibilidad de la senadora mendocina de trasladarse por indicación médica afectó parcialmente la representación de su provincia. Fernández Sagasti sostiene ahora que la situación no debería quedar sujeta a una decisión circunstancial del cuerpo, sino contar con una regla específica y objetiva.
El proyecto establece que la excepción solo podrá aplicarse cuando exista una certificación médica que acredite un riesgo asociado al embarazo y una contraindicación expresa para realizar viajes. Mientras dure esa restricción, la legisladora podría participar de las sesiones y emitir su voto de manera remota.
“No es una puerta abierta a cualquier pedido. Es una excepción puntual, para una situación puntual”, explicó Fernández Sagasti al presentar la propuesta.
El proyecto busca incorporar al reglamento del Senado un mecanismo que permita resolver situaciones en las que una legisladora no pueda trasladarse físicamente al recinto por razones médicas vinculadas con un embarazo.
Un proyecto para que a ninguna provincia le vuelva a pasar lo que le pasó a Mendoza.
— Anabel Fernández Sagasti (@anabelfsagasti) August 10, 2026
Presenté un proyecto para modificar el reglamento del @SenadoArgentina: que exclusivamente las senadoras con contraindicación médica de viajar por estar embarazadas puedan sesionar y votar de…
La propuesta contempla tres condiciones centrales: que la senadora esté embarazada, que exista una contraindicación médica para viajar y que esa situación sea acreditada mediante una certificación profesional.
El objetivo es evitar que la ausencia física de una legisladora termine afectando la representación parlamentaria de una provincia en una votación considerada relevante.
“La distancia no puede ser motivo para que un pueblo pierda su voz en una votación clave”, planteó la senadora mendocina.
De esta manera, la iniciativa no propone establecer un sistema general de sesiones virtuales, sino crear una excepción específica para una circunstancia médica determinada.
Fernández Sagasti también recordó que el Senado ya utilizó mecanismos de participación remota durante la pandemia de coronavirus. En aquel período, los legisladores participaron de sesiones a distancia y el sistema contó con el aval de la Corte Suprema de Justicia.

Ese antecedente es uno de los argumentos utilizados para sostener que el Congreso ya cuenta con experiencia para implementar mecanismos de participación virtual cuando existen circunstancias excepcionales.
La diferencia, en este caso, es que el proyecto pretende dejar establecido el procedimiento dentro del reglamento para evitar que cada situación deba resolverse mediante una autorización particular.
La propuesta está directamente vinculada con lo ocurrido durante la sesión del jueves. Fernández Sagasti afirmó que se encontraba conectada de manera remota y que esperaba poder participar de la votación, pero se enteró durante la propia sesión de que el decreto que autorizaba su voto sería enviado a comisión.
¿Me van a dejar sin votar por estar embarazada?
— Anabel Fernández Sagasti (@anabelfsagasti) August 4, 2026
El @SenadoArgentina fue concebido para garantizar la igualdad entre las provincias. La distancia no puede convertirse en un obstáculo para ejercer la representación política cuando existen herramientas tecnológicas para resolverlo.… pic.twitter.com/Z65GWBFnn3
Según relató, el pedido fue tratado junto con otra solicitud que no estaba relacionada con su situación y aprobado a mano alzada, sin una discusión específica.
La legisladora cuestionó ese mecanismo y decidió impulsar una modificación reglamentaria para que una situación similar no dependa de la voluntad circunstancial de los bloques o de las autoridades de la Cámara alta.
El episodio también abrió un debate más amplio sobre los límites de la representación parlamentaria cuando existen situaciones personales o médicas que impiden a un legislador trasladarse hasta el recinto.