El costo de la energía comenzó a abrir un nuevo frente de preocupación para el campo y la agroindustria. Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos llevaron días atrás a Nación una propuesta para morigerar el impacto de los cargos estacionales del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) sobre industrias, cooperativas y grandes usuarios vinculados a las cadenas productivas.
La reunión fue encabezada por el secretario coordinador de Energía del Ministerio de Economía de la Nación, Daniel González, y la secretaria de Energía, María Tettamanti. Allí, los ministros de Producción de las tres provincias que integran la Región Centro del país presentaron un informe técnico y una propuesta para evitar que los fuertes incrementos concentrados durante el invierno golpeen de lleno sobre los costos productivos.
El planteo de las provincias busca evitar que los fuertes incrementos que se concentran durante los meses de mayor demanda energética terminen trasladándose directamente a los costos de producción. La propuesta no contempla subsidios ni una reducción del monto total a pagar, sino un mecanismo financiero que permita distribuir esos cargos a lo largo del año.
El problema tiene un impacto particularmente sensible en el entramado agroindustrial. En Santa Fe, la Empresa Provincial de la Energía identificó a 340 industrias y cooperativas alcanzadas por el esquema, entre ellas varios frigoríficos. Según el informe presentado ante las autoridades nacionales, en algunos casos los recargos aumentaron más de 500% y llegaron a superar los $200 millones de un mes a otro.
El ministro de Desarrollo Económico de Entre Ríos, Guillermo Bernaudo, explicó a Newsdigitales que el salto registrado durante los últimos meses responde a una situación puntual que afectó principalmente a los grandes consumidores que no tenían contratos de abastecimiento y debieron recurrir al mercado spot.
“Es un ordenamiento necesario del tema tarifario para que se vaya pagando lo que cuesta. Lo que pasa es que puntualmente para algunas empresas industriales o de alto consumo que no tienen contratado el servicio, sino que trabajan con energía spot, con el tema de la guerra y la falta de gas en mayo se generó una situación puntual de alto precio que va a bajar para septiembre. El tema es cómo pasar este momento”.
La explicación es relevante para el sector agroindustrial porque el impacto no se distribuye de manera uniforme. Según Bernaudo, hay empresas que lograron afrontar el incremento y otras que quedaron más expuestas, incluso dentro de una misma actividad. “Depende más de las empresas que de los sectores. En el caso forestal hay empresas con problemas y otras no”, señaló.
El funcionario también explicó que, cuando comenzaron a utilizarse los contratos de abastecimiento, resultaban más convenientes que recurrir al mercado spot, cuyo precio se definía día a día. La situación cambió con la guerra y el posterior salto registrado en mayo.
La dimensión del problema se observa también en los números generales de Santa Fe. El monto correspondiente a estos cargos pasó de $1.271 millones en abril a más de $7.110 millones en mayo y la proyección para junio supera los $14.368 millones.
Para el sector agroindustrial, el impacto no termina en la factura eléctrica. La energía es un componente central de actividades como la faena y conservación de carnes, el procesamiento de granos, la producción de alimentos, el almacenamiento y otras etapas que permiten transformar la producción primaria y agregarle valor antes de llegar al mercado interno o a la exportación.
Por eso, el reclamo de la Región Centro apunta directamente a la competitividad de las cadenas productivas. Las provincias advirtieron que la aplicación de los cargos estacionales afecta especialmente a una región que concentra buena parte de la producción agropecuaria, la industria alimentaria y el complejo exportador argentino.
El ministro de Desarrollo Productivo santafesino, Gustavo Puccini, planteó que la alternativa consiste en que los montos facturados durante junio, julio y agosto puedan diferirse y pagarse durante los meses de primavera y verano, cuando los cargos estacionales disminuyen. “No estamos pidiendo subsidios ni beneficios especiales”, sostuvo el funcionario, al defender una herramienta que permita evitar que un pico de costos golpee de lleno a las empresas.
⚡ Defender a quienes producen es defender el trabajo santafesino
— Gustavo Puccini (@GustavoPuccini) August 3, 2026
Las industrias, cooperativas y grandes comercios de Santa Fe no pueden afrontar aumentos de hasta un 500 % en sus facturas de energía en un contexto de caída del consumo. Por eso, iniciamos gestiones ante el… pic.twitter.com/JnTPWm3TPH
Frente a ese escenario, la Región Centro busca que Nación habilite un mecanismo de diferimiento para los cargos facturados durante junio, julio y agosto. La idea es que las empresas puedan distribuir esos pagos durante los meses de primavera y verano, cuando los costos estacionales disminuyen.
“Pedimos cómo podíamos hacer para financiar este tipo. Hay muchas empresas estatales, pero hay usuarios privados que están más complicados. Dada la condición de buenas pagadoras de las empresas se pidió esta refinanciación” agregó Guillermo Bernaudo.
La propuesta no busca modificar el monto total a pagar ni establecer un subsidio, sino distribuir el impacto financiero del pico de precios durante los meses en los que los cargos energéticos sean menores.
El planteo también contempla diferencias entre usuarios públicos y privados. Bernaudo indicó que para las empresas estatales no se solicitará financiamiento y que la gestión apunta principalmente a aquellos usuarios privados que enfrentan dificultades para atravesar el período de mayores costos.
La situación expone una problemática que atraviesa distintas economías regionales: cuando la energía aumenta de manera abrupta, el impacto no queda limitado a una industria determinada, sino que puede trasladarse hacia toda la cadena. En el caso del sector forestal, la provincia busca gestionar ante Nación y Cammesa un mecanismo que permita morigerar los cargos extraordinarios.
Entre Ríos pidió a Nación un alivio en las tarifas eléctricas para el sector foresto-industrialLa propuesta fue recibida por las autoridades nacionales, que ahora deberán analizar su viabilidad. En ese punto, Bernaudo destacó que el planteo tuvo una recepción favorable, aunque advirtió que la decisión final dependerá de Nación.
La recepción de Energía fue buena, les pareció viable, pero es una decisión política porque depende de cómo manejan el presupuesto nacional. Se están haciendo números”.
Según detalló el ministro entrerriano, en la provincia se están relevando alrededor de 300 situaciones vinculadas al impacto energético. El objetivo es determinar cuáles son los casos que efectivamente necesitan acceder a una herramienta de financiamiento para atravesar el pico de costos.
El gobierno entrerriano también comenzó a analizar alternativas de mediano y largo plazo, como la incorporación de biomasa forestal y paneles solares para reducir la dependencia de la energía convencional. La discusión, así, empieza a combinar un reclamo de corto plazo por los costos con una estrategia para diversificar la matriz energética de las industrias.
Con Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos empujando una propuesta común, el costo energético empieza a instalarse como otro de los temas que el agro deberá seguir de cerca.
No solo por el impacto directo sobre los establecimientos productivos, sino porque una energía más cara termina repercutiendo sobre la capacidad de transformar la producción primaria, agregar valor y competir en los mercados.