“Más adelante”. Con esas dos palabras, Cristian “Pity” Álvarez dejó en claro este lunes que tiene previsto declarar en el juicio por el homicidio de Cristian Díaz, aunque eligió no hacerlo durante la primera audiencia. Antes de regresar a su lugar, sin embargo, respondió preguntas sobre sus condiciones personales y dejó varias definiciones sobre su salud, su relación con las drogas y la vida que lleva actualmente.
El juicio comenzó pasadas las 11 de la mañana ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 29. Álvarez se sentó frente a los jueces con una remera con la inscripción “Y si esperás vas a entender”, una referencia a una de sus canciones.
El presidente del tribunal, Gustavo Goerner, le explicó que tenía derecho a declarar o permanecer en silencio y que, en caso de optar por no hablar en ese momento, podría hacerlo en cualquier otra instancia del debate.

“Más adelante”, contestó el músico cuando le preguntaron qué decisión tomaría. La escena marcó el comienzo formal de un juicio que tardó años en concretarse y que tendrá como eje el crimen de Cristian Díaz, ocurrido el 12 de julio de 2018 en el complejo habitacional Samoré, en Villa Lugano.
Antes de que comenzara la audiencia, la defensa había intentado nuevamente postergar el debate, pero el planteo fue rechazado y el tribunal ratificó que Álvarez se encuentra en condiciones de afrontar el proceso.
Aunque decidió no responder todavía por los hechos que se le imputan, el músico sí contestó las preguntas destinadas a establecer sus datos personales y su situación actual.
No pudo recordar su número de DNI ni precisar cuál había sido su domicilio anterior, aunque sí informó dónde reside actualmente. Cuando llegó el momento de indicar su ocupación, respondió: “Mi profesión: en este momento, la música”.

También habló sobre los problemas de salud que atraviesa. Mencionó hipertensión, diabetes y las consecuencias de una operación de cadera, además de explicar que debe tomar distintos medicamentos diariamente.
Según relató, son su hermana y su amigo, el padre César, quienes habitualmente le recuerdan que debe cumplir con la medicación.
Uno de los momentos que más llamó la atención se produjo cuando le preguntaron por sus consumos problemáticos. “Tal vez sí”, respondió inicialmente ante la consulta sobre si padecía alguna adicción. Luego fue más específico: “Muy adicto a la pasta base”.
Álvarez aseguró además que actualmente no consume esa sustancia y agregó: “Coqueteo con la marihuana, pero nada más”.
El músico también dio detalles de cómo administra actualmente su dinero. Explicó que cuenta con una billetera virtual en la que su hermana le deposita fondos cuando los necesita.
“Tengo una cuenta de billetera virtual donde mi hermana me deposita dinero cuando lo necesito, cada dos o tres días, y solamente eso es lo que puedo usar. Alguna que otra compra que hago se la aviso a ella y ella me la paga por sus medios”, relató.
Al abrir el debate, Goerner informó que no había testigos convocados para esta primera jornada. El cronograma contempla otras diez audiencias, previstas para los días 12, 14, 19, 24, 26 y 31 de agosto y 2, 7, 9 y 14 de septiembre, desde las 10.30.

A lo largo del juicio se espera que pasen alrededor de 70 testigos.
La acusación principal que deberá enfrentar Pity Álvarez está vinculada con el homicidio de Cristian Díaz. Según la reconstrucción judicial, ambos mantuvieron una discusión durante la madrugada del 12 de julio de 2018 y, en esas circunstancias, el músico habría extraído una pistola calibre 6.35 y efectuado cuatro disparos contra la víctima.
Sin embargo, durante la primera audiencia también hubo novedades sobre otra causa que había llegado al mismo debate y que corresponde a hechos ocurridos en 2016.
El abogado defensor Javier Aldo Marino pidió que se declarara extinguida la acción penal respecto de ese expediente. Argumentó que transcurrió el plazo máximo previsto y sostuvo que continuar con esa parte del proceso resultaba innecesario e improcedente. Por ese motivo solicitó el sobreseimiento de Álvarez.
El fiscal Sandro Abraldes también consideró que esa acusación no debía continuar, aunque por otro motivo. Explicó que se comunicaron con las dos víctimas involucradas y que ninguna manifestó intención de seguir adelante con el proceso. Frente a esa situación, pidió la absolución del músico respecto de esos hechos.
La segunda causa incluía acusaciones por privación ilegítima de la libertad, lesiones y amenazas contra su mánager y una amiga por episodios ocurridos en noviembre de 2016.