10/08/2026 - Edición Nº1280

Internacionales

Alerta sísmica

Terremoto de 7,4 en Colombia: cómo interpretar los sismos posteriores

10/08/2026 | Magnitud, profundidad y ubicación ayudan a evaluar la actividad posterior, pero no permiten predecir sismos.



Colombia registró este lunes 10 de agosto un terremoto de magnitud 7,4 en San José del Palmar, Chocó, a las 7:34 hora local. La solución manual del Servicio Geológico Colombiano ubicó el foco a 103 kilómetros de profundidad. Hasta las 10:33, el catálogo reunía once sismos posteriores en el sector; el mayor alcanzó magnitud 4,8 a las 8:18. Los valores sustituyen cálculos preliminares y aún pueden recibir ajustes.

La profundidad obliga a leer esta secuencia con más cautela que la de un terremoto superficial. Con 103 kilómetros, el evento quedó en el rango intermedio; el USGS advierte que los sismos de más de 30 kilómetros históricamente generan réplicas con menor frecuencia. En Chocó, varios movimientos posteriores se concentraron entre 87 y 100 kilómetros, una zona distinta del reciente sismo de Los Santos y Santander.

 


El SGC localizó el epicentro a 12 kilómetros de la cabecera de San José del Palmar.

Magnitud, profundidad y ubicación de la secuencia

La magnitud muestra el tamaño de cada evento, pero no mide por sí sola el daño que puede producir. El principal fue calculado en magnitud de momento, una escala para terremotos grandes, mientras varios posteriores usaron una escala local de la red colombiana. La lectura debe sumar distancia, profundidad, respuesta del suelo y vulnerabilidad de las construcciones. Un número menor todavía puede importar para una estructura debilitada.

La ubicación permite distinguir una réplica probable de un sismo independiente ocurrido después en otra zona. La definición técnica de réplica exige cercanía espacial y relación con el reajuste iniciado por el evento principal, no solo proximidad horaria. San José del Palmar y Sipí forman un agrupamiento que deberá seguirse por coordenadas y profundidades. Si apareciera un evento mayor, los nombres de la secuencia podrían cambiar, pero eso no equivale a un pronóstico.

Daños acumulados y límites de la predicción

El seguimiento también orienta la revisión de edificios, laderas y servicios que pudieron quedar debilitados. Una sacudida menor puede agravar grietas o desprendimientos, por lo que el catálogo debe cruzarse con inspecciones oficiales. El SGC explica que tras un gran sismo pueden presentarse reacomodamientos, deslizamientos y fracturas del terreno. En el relieve montañoso de Chocó, esos efectos deben comprobarse en campo.

Ninguna combinación de magnitud, profundidad y ubicación permite anticipar la hora exacta del próximo sismo. El monitoreo muestra si los eventos se espacian, disminuyen o migran, pero no determina fecha, lugar y tamaño de un terremoto futuro. Distinguir probabilidad de predicción evita convertir patrones en alarmas. El próximo paso es actualizar la secuencia con el catálogo del SGC, sin presentar cada movimiento regional como réplica automática.