El terremoto de magnitud 7,4 registrado este lunes en San José del Palmar (Chocó) sacudió gran parte de Colombia y se sintió con fuerza en Bogotá, donde River debe enfrentar a Independiente Santa Fe por la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana. El movimiento telúrico, ocurrido a las 7.34 hora local, provocó evacuaciones en la capital y daños severos en ciudades como Pereira, Manizales, Cali y Quibdó.
Las autoridades colombianas confirmaron al menos 25 fallecidos y múltiples heridos, además de la suspensión de operaciones en varios aeropuertos regionales. Sin embargo, el Aeropuerto El Dorado de Bogotá continúa operativo, lo que facilitaría el traslado del plantel de Núñez. El alcalde Carlos Galán aseguró que en la capital no se registraron daños estructurales graves, aunque se mantienen los protocolos de prevención ante posibles réplicas.

Por el momento, la CONMEBOL mantiene el encuentro programado para el miércoles 12 de agosto a las 21.30 (hora argentina) en el estadio Nemesio Camacho El Campín. La entidad sudamericana informó que está “evaluando todo” y que la decisión final dependerá de los informes de seguridad y de la evolución de la situación en las próximas horas. En River, la expectativa es máxima: el equipo debería viajar el martes por la tarde rumbo a Bogotá.
Uno de los puntos críticos será evaluar la estructura del estadio El Campín, que deberá superar las inspecciones técnicas para garantizar la seguridad de jugadores y público. También se monitorea la infraestructura aeroportuaria y las condiciones de transporte en el país, ya que varias ciudades afectadas presentan problemas de conectividad. Cualquier restricción de seguridad o réplica significativa podría obligar a reprogramar el partido.
La incertidumbre no solo alcanza a River: otros encuentros del fútbol colombiano y continental también quedaron en revisión. En Ibagüé, por ejemplo, debía jugarse el cruce de Copa Libertadores entre Deportes Tolima e Independiente del Valle, en una zona cercana a los epicentros más golpeados. Mientras tanto, el plantel de River sigue con atención las novedades y espera definiciones que podrían alterar su calendario internacional.