El Gobierno de Javier Milei volverá a reunir este martes a su mesa política después del revés que sufrió en el Senado con la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. El encuentro tendrá como objetivo revisar lo ocurrido en la Cámara alta, reordenar la agenda legislativa y, sobre todo, evaluar cómo reconstruir el esquema de alianzas que permitió al oficialismo avanzar con sus principales iniciativas durante el primer semestre.

La derrota parlamentaria dejó una conclusión incómoda para la Casa Rosada: los acuerdos con los bloques dialoguistas y los gobernadores no pueden darse por garantizados. Por eso, la reunión tendrá un componente político además del legislativo, con especial atención sobre las provincias que comenzaron a marcar distancia en proyectos que pueden tener impacto electoral o afectar intereses locales.
Entre las prioridades del Gobierno aparecen la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, considerada por Milei como una de las iniciativas centrales de esta etapa, la reforma electoral para eliminar las PASO, la nueva ley de Inocencia Fiscal, el régimen de Zonas Frías y un paquete de medidas económicas complementarias a los cambios previstos para el BCRA.
Dentro del oficialismo creen que el proyecto de Zonas Frías puede convertirse en la primera oportunidad para mostrar que la relación con los gobernadores no quedó dañada después de la última sesión del Senado.

La iniciativa, que propone modificar el esquema de subsidios al gas en distintas regiones del país, ya obtuvo media sanción en Diputados y ahora necesita avanzar en la Cámara alta. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, mantuvo conversaciones con distintos mandatarios provinciales y, según fuentes libertarias, existe un principio de acuerdo para avanzar con el proyecto.
La negociación incluye además una propuesta para las denominadas zonas cálidas, con el objetivo de compensar a las provincias que podrían verse afectadas por la modificación del régimen de subsidios. En el Gobierno consideran que ese entendimiento puede facilitar el tratamiento parlamentario y demostrar que el oficialismo todavía conserva capacidad para construir consensos.
“Hay total normalidad y acuerdo sobre el tema”, aseguraron fuentes de La Libertad Avanza, que esperan que el proyecto pueda transformarse en una señal positiva después de la tensión acumulada en el Senado.
La estrategia de la Casa Rosada no se limitará al Congreso. Diego Santilli y el ministro de Economía, Luis Caputo, viajarán este jueves a Catamarca para reunirse con el gobernador Raúl Jalil y con el mandatario de Santiago del Estero, Elías Suárez.

El viaje había sido previsto para la semana pasada, pero fue suspendido por cuestiones climáticas. Ahora el Gobierno confirmó que la visita se concretará con el objetivo de poner en marcha la Red de Acueductos y Plantas Potabilizadoras Albigasta.
Para el oficialismo, este tipo de acuerdos territoriales forman parte de una estrategia más amplia. La intención es combinar la discusión sobre obras, recursos y demandas provinciales con la negociación parlamentaria, en un momento en que cada voto en el Senado puede resultar decisivo.
El Gobierno necesita así recuperar un canal de diálogo que durante las últimas semanas comenzó a deteriorarse. La premisa es sencilla: sin acuerdos con los gobernadores, las reformas que impulsa Milei tienen pocas posibilidades de atravesar con éxito la Cámara alta.
El otro frente de preocupación está dentro del propio oficialismo. La reforma política, especialmente la eliminación de las PASO, genera dudas entre sectores vinculados a Karina Milei, que consideran que las primarias pueden cumplir una función estratégica para ordenar las candidaturas opositoras.

En ese sector sostienen que la reforma debería aprobarse antes de diciembre, pero admiten reparos sobre la conveniencia de eliminar las PASO. La discusión expone que no existe una mirada completamente uniforme dentro de La Libertad Avanza sobre cómo debe organizarse el escenario electoral de 2027.
La Casa Rosada enfrenta así una doble negociación: hacia afuera, necesita recuperar la confianza de gobernadores y bloques aliados; hacia adentro, debe ordenar las diferencias sobre una reforma electoral que puede modificar las reglas con las que todos los partidos competirán el próximo año.
La reunión de la mesa política funcionará como el primer intento formal de procesar el traspié del Senado y definir una nueva estrategia. El objetivo inmediato será evitar otra derrota, recuperar iniciativa y conseguir que alguno de los proyectos pendientes llegue al recinto con los votos necesarios.
Para Milei, el desafío ya no pasa solamente por imponer su agenda de reformas. Después de lo ocurrido con Propiedad Privada, deberá demostrar que todavía puede construir mayorías, negociar con las provincias y mantener alineado a su propio espacio cuando las decisiones legislativas comiencen a mezclarse cada vez más con la campaña de 2027.