Patricia Bullrich reconoció las dificultades que enfrenta La Libertad Avanza para avanzar con su agenda en el Congreso y dejó una señal de autocrítica sobre la estrategia parlamentaria del oficialismo: admitió que puede ser necesario ordenar mejor las prioridades y reforzar la búsqueda de acuerdos con otros bloques.
La jefa del bloque de senadores libertarios, sin embargo, puso un límite claro a cualquier revisión. Para Bullrich, modificar la manera de construir mayorías no significa abandonar el rumbo elegido por Javier Milei ni detener las reformas que impulsa el Gobierno.
“Creo que un gobierno que reforma y que va para adelante en algunos momentos choca”, sostuvo durante su participación en el ciclo Democracia y Desarrollo, realizado este martes en el Museo Malba.
La declaración llegó acompañada de un reconocimiento sobre una de las principales debilidades que enfrenta el oficialismo en el Congreso: sus propios votos no alcanzan para sancionar leyes. “Nosotros somos el 30% del Parlamento y para llegar al 50 necesitamos aportes”, afirmó Bullrich.
La senadora profundizó esa mirada al admitir que el Gobierno está obligado a sentarse con otros sectores para conseguir las mayorías necesarias. “Somos minoría, todo lo tenemos que negociar y poner sobre la mesa. Esa es la democracia, no nos quejamos”, señaló.
El punto más cercano a una autocrítica apareció cuando Bullrich se refirió a la organización de las prioridades parlamentarias del Gobierno. “Si hay que poner un poco más de orden en la agenda estamos dispuestos a poner más orden en la agenda”, concedió.
Pero inmediatamente marcó hasta dónde está dispuesto a llegar el oficialismo con esa revisión: “Lo que no estamos dispuestos es a dejar de reformar una Argentina corrupta, burocrática, llena de recovecos. A eso no estamos dispuestos”.

De esa manera, Bullrich diferenció dos planos dentro de la discusión interna: por un lado, las formas, los tiempos y la construcción de acuerdos en el Congreso; por otro, el contenido de las reformas que impulsa la administración libertaria.
La necesidad de conseguir respaldos también apareció al abordar una eventual reforma del sistema electoral y la posibilidad de eliminar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
“Para hacer una reforma de las PASO tenemos que conseguir consensos, así que nos pondremos a buscar consensos”, anticipó Bullrich.
Cristian Ritondo, presidente del bloque del PRO en Diputados, también participó del debate y dejó en claro que su partido todavía no tiene una posición definitiva respecto de una eventual eliminación de las primarias.
“Nosotros estamos en debate. Hoy por hoy, creemos que las PASO han sido un instrumento positivo”, sostuvo.
El diputado recordó que el sistema funcionó tanto en el proceso electoral que terminó con la llegada de Mauricio Macri a la Presidencia en 2015 como en la elección que ganó Milei en 2023, porque “permitió encontrar una alternativa al gobierno del kirchnerismo”.
De todos modos, admitió que las primarias tienen aspectos negativos vinculados “con el costo, el tiempo, el cansancio de la gente de ir a votar tantas veces”.
Ritondo también volvió a reivindicar el acompañamiento que el PRO le brindó al Gobierno desde diciembre de 2023. “El apoyo que le dio al Gobierno Nacional ha sido sustancial”, aseguró, y destacó especialmente la decisión tomada por Macri y su partido de respaldar reformas que coincidían con compromisos históricos del PRO.

Miguel Ángel Pichetto fue más allá de las dificultades parlamentarias señaladas por Bullrich y cuestionó directamente las prioridades que observa en el Gobierno. “Acá no hay una agenda realista. No están enfocando el verdadero problema que tiene la sociedad”, advirtió.
El diputado aclaró que no hacía esa evaluación únicamente desde una posición opositora y citó incluso advertencias provenientes de economistas que respaldaron el programa oficial.

“Tienen problemas graves: hay gente que pierde el empleo, que tiene bajos salarios. Han destruido el salario en el sector privado y ni hablemos del sector público”, sostuvo Pichetto.
Flavia Royón también introdujo matices sobre la situación económica. La exsecretaria de Energía consideró que “la macro estable es indispensable para cualquier sector” y reconoció como un logro del Gobierno haber colocado esa cuestión entre sus prioridades.
Sin embargo, advirtió sobre los límites de esa mejora: “El crecimiento no siempre derrama porque uno puede crecer mucho en el producto bruto o exportaciones y que eso no se lleve al empleo”.
Sobre el debate electoral, Royón se diferenció de Ritondo y afirmó: “Yo sí estaría dispuesta a analizar la eliminación de las PASO para el año que viene”.
Las distintas posiciones dejaron planteada una discusión que atraviesa al oficialismo y a los sectores que acompañaron buena parte de sus reformas. Bullrich reconoció que LLA necesita negociar y que puede ordenar mejor su agenda, aunque descartó modificar el rumbo; Ritondo reivindicó el respaldo brindado por el PRO; y Pichetto reclamó que el Gobierno ponga mayor atención sobre los problemas de empleo y salarios.