11/08/2026 - Edición Nº1281

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Santa Fe apuesta a la carne de cerdo con cortes a $7.900 y apunta al consumo interno

11/08/2026 | El gobernador Maxmiliano Pullaro presentó un programa con cinco cortes a valores populares. Qué pasa con la carne vacuna, que pierde espacios.



En un escenario de caída del poder adquisitivo del salario, la provincia de Santa Fe busca dinamizar el negocio de carnes porcinas. En los últimos años, los cortes vacunos comenzaron a retroceder en las preferencias de los argentinos y las proteínas que antes se denominaban alternativas -pollo y cerdo- se consolidaron a partir de una baja considerable en sus valores de venta al público.

Los números no mienten y si se comparan los valores entre cortes vacunos y de cerdo, la diferencia es notable. En promedio, por cada kilo de carne bovina, se pueden adquirir hasta dos kilos de porcina. 

De acuerdo al último informe de precios elaborado por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), durante el pasado mes de julio el valor promedio del pechito de cerdo fue de $9.135 el kilo, mientras que en el caso de los cortes vacunos, el ponderado fue de $19.226 por kilo.

La carne de cerdo gana espacios en las preferencias argentinas.

La gestión del gobernador Maximiliano Pullaro apuntó en esta dirección, a partir de la presentación de una nueva etapa de “Acuerdo Santa Fe”, un programa que a partir de un trabajo conjunto entre el sector público y privado genera precios de referencia en canastas puntuales de productos. 

En este caso, se estableció un precio único de $ 7.900 por kilogramo para cinco cortes de pulpa de cerdo: cuadrada, peceto, cuadril, nalga y bola de lomo. Desde la provincia explicaron que este valor se ubica cerca de un 20% menos con respecto a los precios actuales de mercado y que esta iniciativa llegará de manera progresiva a 85 comercio en 20 ciudades santafesinas. 

Maximiliano Pullaro, gobernador de Santa Fe.

El laberinto de la carne vacuna

Para entender esta asimetría en los precios de venta al público entre carnes vacunas y porcinas, hay que remitirse a la formación de precios ganaderos y en este tema, una de las referencias es el Mercado Agroganadero de Cañuelas (MAG)

En esa plaza, los valores para las categorías de consumo -novillitos y vaquillonas- se acomodaron en torno a los $5.500. Y si bien se percibe la falta de hacienda, por el momento no hay un reacomodamiento en los precios, porque el bolsillo flaco de los consumidores no convalidan más incrementos. 

“En los mostradores veo un amesetamiento en los mostradores y una reestructuración en cuanto a cómo se está manejando el consumo, hay productos que hoy están muy por debajo de su valor porque no tienen salida”, explicó Leonardo Rafael, vicepresidente de la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores (CAMYA)

En diálogo con NewsDigitales, agregó que “todos están tirando alguna oferta trabajando con precios muy finos, por la gran competencia que hay y la baja demanda del consumo”. De cara a los próximos meses, describió que visualiza un escenario “complicado, muchos compraron una hacienda muy cara en el contexto de un mercado especulador, por ese lado veo que van a estar con precios muy restringidos a futuro si no aumenta el valor de la hacienda gorda para faena”. 

Este punto no es menor, porque aunque algunos analistas del negocio ganadero consideran que en los próximos meses la hacienda de consumo aumentará sus cotizaciones, el vicepresidente de CAMYA remarcó que “no le veo mucho margen de suba porque no veo la puja en el mercado, por lo menos en el mercado interno”.

Generar buenos precios para los consumidores

Con respecto al programa para impulsar el consumo de carne porcina, Pullaro remarcó que "estamos intentando encontrar alternativas que permitan mantener la calidad de la comida que llega a la mesa. En este caso, los cortes de cerdo son una muy buena alternativa y con esta articulación se logró reducir de manera significativa los costos”.

Por su parte, el secretario de Comercio Interior y Servicios, Gustavo Rezzoaglio, expresó que “este acuerdo surge de sentarnos a la mesa frigoríficos, supermercados, carnicerías y productores de cerdos. De esta forma aseguramos proteína de primer nivel, ahorro y promocionamos el consumo de cerdo, beneficiamos al consumidor e impulsamos la industria frigorífica”.