Un ángel alado, un simple mortal, un músico que sigue trascendiendo generaciones a pesar de ya no estar físicamente hace muchos años. El recuerdo eterno que en cada una de estas fechas trae de vuelta a Gustavo Cerati para ser tapa de todas las secciones de música y que sus canciones vuelvan a recordarse en todas las redes sociales hace que sea un ausente muy presente.
El legendario músico falleció a los 55 años el 4 de septiembre de 2014, luego de haber pasado algo más de cuatro años en estado vegetativo. Esta condición fue el resultado de un ataque cerebrovascular que padeció en mayo de 2010, justo después de concluir una presentación en vivo en la ciudad de Caracas, como parte de presentación del disco Fuerza Natural.

Otros de los héroes musicales que dejan este plano para hacerse eternos, para seguir redefiniendo la identidad musical de nuestro país sin estar vivo, un superpoder que pocos pueden ostentar siendo además un puente generacional para dejar de lados las grietas, realmente es muy difícil discutir a Gustavo Cerati.
Fue uno de los mejores guitarristas, introdujo el uso de samplers, sintetizadores y bases electrónicas mucho antes que cualquiera y desarrolló una lírica abstracta y pretensiosa que supo defender con su intelecto, arriba y abajo del escenario. Su voz se podía adaptar a la balada más dulce, hasta el rock más desgarrador y esto le brindaba opciones que pocos cantantes podían lucir.

Gustavo Cerati eterno es casi una frase hecha que se sostiene con la realidad, su trabajo fue valorado en vida pero esa valoración se mantiene hasta hoy, transformándolo en uno de los músicos más icónicos que hayan nacido en este suelo que es cuna de grandes talentos. Hoy 11 de agosto lo recordamos, para valorarlo el resto de los días, un ángel alado.