La historia de Leandro Rud continúa ligada a una de las causas que más movilizó al empresario durante los últimos años de su vida: el cuidado y rescate de animales. A pocos días de su muerte, mientras siete de los perros que había rescatado ya encontraron nuevas familias, Tony permanece a la espera de un hogar que pueda darle los cuidados que necesita.
La búsqueda fue difundida por Zoonosis Escobar junto a las asociaciones Adopciones al Rescate, encabezada por Mel Brizuela, y Comunidad Dos Orejas. Las organizaciones compartieron imágenes del animal y lanzaron un pedido para encontrar una familia que pueda darle una segunda oportunidad.
Tony tiene aproximadamente seis años, es de tamaño mediano, está castrado y vacunado. Según explicaron desde las entidades que actualmente están a cargo de su cuidado, está acostumbrado a vivir dentro de una casa y a convivir con otros perros.

Pero su historia tiene una particularidad que vuelve más compleja su adopción. El perro fue atropellado y quedó con una discapacidad motriz, además de padecer incontinencia urinaria. Por ese motivo, necesita una familia que pueda acompañarlo con paciencia y asumir los cuidados especiales que requiere.
“Sabemos que no es una adopción fácil”, explicaron desde las organizaciones, aunque remarcaron que Tony es un perro tranquilo y que puede estresarse cuando intentan manipularlo.
Tony fue uno de los animales más queridos por Rud y permaneció junto a él hasta el final. Durante los últimos años, el empresario convirtió su casa en un refugio para perros rescatados y dedicó buena parte de su tiempo a brindarles atención, afecto y una vida lejos de la calle.
Tras su fallecimiento, ocurrido el viernes 7 de agosto, surgió la preocupación por el futuro de los animales que habían formado parte de su vida. Desde Zoonosis Escobar habían asumido el compromiso de garantizar que cada uno de ellos encontrara un lugar seguro. “Cuando empezó a sentirse mal, le hicimos una promesa: íbamos a asegurarnos de que todos sus perros tuvieran un buen destino”, expresaron desde el organismo.
La promesa comenzó a cumplirse. Siete de los ocho perros que tenía Rud ya fueron adoptados, aunque todavía queda Tony como el último animal que necesita encontrar una familia definitiva.
Una de las personas que decidió involucrarse directamente en el destino de los animales fue Mariana Brey, amiga cercana de Rud. La periodista abrió las puertas de su casa para recibir a Chop y Luna, dos de los perros que pertenecían al empresario.

Brey compartió en sus redes sociales imágenes junto a su hija Juana, jugando y abrazando a los animales, en un gesto que permitió que ambos pudieran continuar su vida en un hogar.
La situación de Tony, sin embargo, es diferente. Sus necesidades especiales hacen que encontrar una familia adecuada sea un desafío mayor, aunque las organizaciones que lo acompañan insisten en que también merece tener la posibilidad de empezar una nueva etapa.

Desde Comunidad Dos Orejas explicaron que buscan una adopción responsable y especial, con una familia que pueda comprender su discapacidad, su incontinencia y sus tiempos. Quienes quieran conocer a Tony y evaluar la posibilidad de darle un hogar pueden comunicarse por WhatsApp al 11-7608-3176.
El objetivo es cerrar la historia de los perros de Rud de la manera que él hubiera querido: con cada uno de ellos protegido y rodeado de afecto.
La búsqueda de una familia para Tony representa, así, mucho más que una adopción. Es el último capítulo de una tarea a la que Leandro Rud dedicó años: rescatar animales y darles una segunda oportunidad. Ahora, quienes estuvieron cerca de él intentan cumplir la promesa que le hicieron y encontrar para Tony ese hogar para siempre.