El brote de ébola que afecta a la República Democrática del Congo superó las 2.000 muertes y se convirtió en el de crecimiento más rápido registrado desde que se conoce la enfermedad. El último balance de la Organización Mundial de la Salud, cerrado el 9 de agosto, contabiliza 4.381 casos confirmados y 2.011 fallecimientos, con una tasa de letalidad del 45,9%. La emergencia fue declarada oficialmente el 15 de mayo y necesitó apenas 86 días para atravesar esa barrera, mientras la provincia oriental de Ituri continúa concentrando la mayor parte de los contagios y las víctimas.
La velocidad del avance permite dimensionar el cambio de escala. Los primeros 1.000 fallecimientos se acumularon aproximadamente durante nueve semanas, pero los siguientes 1.000 llegaron en alrededor de tres semanas. El brote actual ya es el segundo mayor de ébola de la historia por cantidad de casos, aunque todavía permanece muy por debajo de la epidemia de África occidental de 2014 a 2016, que superó los 28.000 casos y dejó más de 11.000 muertos. Por eso, describirlo como el más rápido no significa que sea hasta ahora el más mortal registrado.
El comportamiento del brote está relacionado con una combinación de detección tardía, dificultades sanitarias y las características de la variante Bundibugyo, una especie del virus del ébola para la que todavía no existe una vacuna específicamente aprobada ni un tratamiento específico autorizado. Los primeros síntomas pueden confundirse con enfermedades frecuentes como la malaria, lo que retrasa el diagnóstico sin pruebas de laboratorio. A eso se agregan zonas de difícil acceso, carreteras deficientes, inseguridad vinculada al conflicto armado y problemas para mantener de manera continua las operaciones de respuesta.
El rastreo de contactos continúa siendo otro punto crítico. Médicos Sin Fronteras informó que el 90% de los pacientes ingresados en su centro de tratamiento de Bunia no había sido identificado previamente como contacto de un enfermo, mientras que en Ituri se seguía solamente al 59% de los contactos registrados en su evaluación de comienzos de agosto. La OMS también advierte sobre desplazamientos y movimientos asociados al comercio y la minería. En Nizi, cerca del epicentro inicial, más de 80.000 desplazados internos viven distribuidos en 22 sitios, una concentración que aumenta las dificultades para detectar y aislar rápidamente nuevos casos.

La emergencia también tiene un impacto desproporcionado sobre los menores. UNICEF contabilizaba al 2 de agosto 743 casos confirmados entre niños y adolescentes y 330 muertes. Los menores representan cerca de una cuarta parte de los contagios, pero casi un tercio de los fallecimientos, y entre los menores de cinco años la letalidad supera el 60%. Al mismo tiempo, la asistencia a servicios sanitarios cayó un 42% entre abril y junio en cuatro de los principales focos de Ituri, afectando vacunaciones rutinarias, controles prenatales y partos en centros de salud. En paralelo, la OMS abrió una nueva posibilidad científica al recomendar que la vacuna Ervebo, ya utilizada frente a otra especie de ébola, sea evaluada en un estudio de fase 3 para comprobar si ofrece protección cruzada contra Bundibugyo.

La OMS mantiene como muy alto el riesgo dentro de la República Democrática del Congo, alto para países fronterizos expuestos a movimientos de población y bajo para el resto de África y para el nivel mundial. El organismo no recomienda prohibiciones generales de viaje o comercio y considera prioritarios el diagnóstico temprano, aislamiento, atención clínica, entierros seguros y seguimiento de contactos. Uganda declaró terminado su brote de transmisión local el 28 de julio después de 42 días sin nuevos contagios locales, aunque continúa expuesta a casos importados. Con la transmisión todavía en expansión en Congo, la próxima evaluación internacional de la emergencia, prevista para el 18 de agosto, será clave para determinar si las medidas desplegadas comienzan finalmente a reducir la velocidad del brote.
DR Congo's Ebola outbreak is spreading rapidly, with the death toll surpassing 2,000. Confirmed infections have reached over 4,300. pic.twitter.com/owOuZuN9Og
— Al Jazeera English (@AJEnglish) August 11, 2026