Tailandia atraviesa este año una de las conmemoraciones más singulares de su historia reciente. El aniversario del nacimiento de la reina madre Sirikit, convertido desde hace décadas en una celebración nacional ligada también al Día de la Madre, se realiza por primera vez desde su fallecimiento, ocurrido el 24 de octubre de 2025. La antigua consorte de Rama IX habría cumplido 94 años.
Sirikit Kitiyakara nació en Bangkok en 1932, en medio de una profunda transformación política. Apenas semanas antes, una revolución había terminado con la monarquía absoluta y establecido un sistema constitucional. Hija de un príncipe y diplomático, pasó parte de su juventud en Europa debido a las funciones de su padre. Allí conoció al futuro rey Bhumibol Adulyadej.

La pareja se casó el 28 de abril de 1950 y pocos días después se celebró la coronación. Sirikit se convirtió así en reina consorte de un monarca cuyo reinado, de más de siete décadas, atravesó golpes de Estado, acelerados cambios económicos y numerosas crisis políticas. En 1956 incluso ejerció brevemente como regente mientras Bhumibol permanecía retirado en un monasterio budista.
Durante décadas, su figura quedó estrechamente ligada al desarrollo de comunidades rurales, la preservación de artesanías y la difusión de la cultura tradicional. La fundación SUPPORT, impulsada bajo su patrocinio en 1976, fomentó tejidos, seda, bordados y otros oficios como una fuente alternativa de ingresos para familias de distintas regiones.
Ese trabajo contribuyó a transformar técnicas e indumentarias locales en símbolos reconocibles de la identidad tailandesa en el exterior. También respaldó programas sociales y proyectos vinculados con la protección ambiental.

Ese mismo año, Tailandia trasladó oficialmente el Día de la Madre al aniversario de Sirikit. Desde entonces, la celebración combina ceremonias públicas dedicadas a la monarquía con homenajes familiares. El jazmín blanco se convirtió en uno de sus principales símbolos por su asociación cultural con la pureza y el amor materno.
Es habitual que hijos e hijas entreguen guirnaldas de jazmín a sus madres, se inclinen ante ellas como señal de respeto y expresen agradecimiento. Escuelas, organismos públicos y organizaciones comunitarias también realizan actos, donaciones y actividades solidarias.
Tras el fallecimiento de Bhumibol en 2016 y la llegada al trono de su hijo Maha Vajiralongkorn, Sirikit recibió el tratamiento de reina madre. Su presencia pública ya se había reducido considerablemente después de sufrir un derrame cerebral en 2012 y permanecía hospitalizada desde 2019.
Murió a los 93 años luego de sufrir una infección sanguínea. Su fallecimiento abrió un extenso período de duelo oficial y ceremonias funerarias, aunque el feriado dedicado a su nacimiento y al Día de la Madre se mantuvo vigente.
La celebración adquiere así un nuevo significado: ya no recuerda únicamente a una reina asociada durante décadas con la maternidad y la cultura tradicional, sino también a una figura histórica de la monarquía tailandesa. En 2026, el homenaje combina memoria real, duelo nacional y una tradición familiar que continúa presente en millones de hogares.