12/08/2026 - Edición Nº1282

Política

Debate económico

El rol del Estado: Juan Enrique marcó qué está en juego para el desarrollo del país

12/08/2026 | El economista defendió el rol del Estado para generar oportunidades y advirtió sobre la pérdida de valor del trabajo frente a otros activos.



El economista Juan Enrique cuestionó la situación económica y puso el foco sobre el deterioro del salario, la concentración de la riqueza y el papel que, a su entender, debe asumir el Estado para garantizar oportunidades y promover el desarrollo.

Durante una entrevista en el programa “Yuyito a la tarde”, conducido por Yuyito González en Net TV, el director de la consultora Sigma Global S.A. sostuvo que el trabajo constituye el verdadero generador de riqueza y planteó una discusión sobre cómo se distribuye.

“Lo que genera la riqueza es el trabajador”, afirmó Enrique. En ese sentido, consideró que “el capital es trabajo acumulado” y advirtió que la dinámica actual puede derivar en procesos de concentración.

Salarios, tierra y concentración

Uno de los ejes de su análisis estuvo puesto en la diferencia entre la evolución del valor de determinados activos y la pérdida de poder del trabajo.

“La tierra es un recurso finito, se termina y va sumando valor, pero el valor del salario, del trabajo en realidad, ha caído mucho”, señaló al opinar sobre la Ley de Tierras.

A partir de esa comparación, Enrique buscó poner el foco en una de las tensiones que observa en la economía: mientras determinados recursos y activos incrementan su valor con el paso del tiempo, los ingresos provenientes del trabajo enfrentan un escenario de deterioro.

El economista también se refirió al debate sobre las retenciones y cuestionó los reclamos realizados desde el sector agropecuario. En particular, mencionó al presidente de la Sociedad Rural Argentina, Nicolás Pino.

Según Enrique, existe una contradicción entre reclamar por el estado de la infraestructura vial y, al mismo tiempo, exigir una reducción de los recursos que recauda el Estado. “Nicolás Pino, presidente de La Rural, se quejaba por el estado de las rutas, pero a la vez piden que se les bajen las retenciones”, planteó.

“Hay escenarios que se plantean y no se pueden cumplir por lo que es la realidad”, agregó.

La defensa del Estado y la educación pública

Enrique también llevó la discusión al terreno de las oportunidades y utilizó su propia experiencia para defender la intervención estatal y el acceso a la educación.

“El Estado es el único que pudo darme la oportunidad para ponerme en carrera. Si no hubiese existido, hubiese sido imposible, mi papá no tenía la posibilidad de pagarme una educación privada”, expresó.

El economista, graduado como licenciado en Economía y contador público en la Universidad de Buenos Aires (UBA), sostuvo que el desarrollo de un país está directamente relacionado con la posibilidad de que personas de diferentes sectores sociales puedan acceder a una formación profesional.

“No se puede pretender un país desarrollado sin pensar en darle oportunidades de formarse como médicos, abogados o profesionales a chicos de cualquier barrio”, afirmó.

Desde esa perspectiva, vinculó el acceso a la educación con la movilidad social y consideró que el Estado debe intervenir para evitar que las posibilidades de formación dependan exclusivamente de los recursos económicos de cada familia.

La evaluación de Enrique sobre la gestión de Néstor Kirchner

En ese marco, el analista económico reivindicó buena parte de la política económica desarrollada durante la presidencia de Néstor Kirchner y sorprendió al ponerle un porcentaje a su evaluación. “El Gobierno de Néstor Kirchner fue 85% excelente”, aseguró.

Para fundamentar esa valoración, Enrique enumeró una serie de indicadores y obras que atribuyó a aquel período: mencionó la construcción de “5 mil kilómetros de torres de alta tensión” y “3.900 kilómetros de autopistas”, además de sostener que durante esos años “el empleo privado se duplicó” y “el PBI casi se triplicó”.

Las declaraciones formaron parte de una defensa más amplia de un modelo en el que el Estado tenga un papel activo en la infraestructura, la educación y la generación de oportunidades, en contraposición con una dinámica que, según advirtió Enrique, termina favoreciendo la concentración mientras pierde valor el ingreso proveniente del trabajo.