12/08/2026 - Edición Nº1282

Internacionales

Cobre global

La República de Zambia vota con el 6% de las reservas conocidas de cobre en juego

12/08/2026 | El país elige presidente este jueves mientras China y Estados Unidos compiten por sus minerales estratégicos.



Zambia llega este jueves 13 de agosto a una elección presidencial que excede ampliamente sus fronteras. Más de 8,7 millones de electores están registrados para votar entre 14 candidatos, con el presidente Hakainde Hichilema en busca de un segundo mandato de cinco años y Brian Mundubile como su principal adversario. Para ganar directamente, un candidato necesita superar el 50% de los votos válidos; de lo contrario, el país deberá celebrar una segunda vuelta entre los dos primeros.

La atención internacional se explica por lo que Zambia tiene bajo tierra: cerca del 6% de las reservas conocidas de cobre del planeta. El país aporta aproximadamente el 4% del suministro mundial y el metal genera más de tres cuartas partes de sus ingresos por exportaciones, una dependencia que convierte cada decisión sobre impuestos, nuevas minas, energía e inversión en una cuestión económica nacional. El cobre es esencial para redes eléctricas, vehículos, centros de datos y numerosas tecnologías que necesitan grandes cantidades de conductores eléctricos.

 


Zambia es un país sin litoral del sur de África con un terreno escabroso y con fauna diversa, con muchos parques y áreas de safari.

China y Estados Unidos miran el cobre de Zambia

La elección ocurre mientras China y Estados Unidos aumentan su interés por los llamados minerales críticos, materias primas consideradas esenciales para industrias estratégicas y cuya oferta puede quedar concentrada en pocos países. China ya ocupa una posición dominante como principal inversor extranjero en Zambia, especialmente en cobre y cobalto, mientras Washington impulsa el Corredor de Lobito para conectar las áreas mineras de Zambia y República Democrática del Congo con el océano Atlántico. La estrategia estadounidense busca diversificar proveedores y reducir riesgos en cadenas de suministro fundamentales para tecnología, energía y defensa.

Hichilema convirtió esa demanda global en una de sus grandes apuestas económicas y prometió llevar la producción de cobre hasta 3 millones de toneladas anuales en 2031. El desafío es que el crecimiento todavía está lejos de ese ritmo: durante el primer semestre de 2026 la producción alcanzó unas 447.181 toneladas, apenas 0,45% más que un año antes. Alcanzar la meta exige inversiones multimillonarias, nuevas explotaciones y más capacidad eléctrica y ferroviaria, porque los problemas de energía y transporte siguen limitando la expansión del sector minero.


Hakainde Hichilema busca otro mandato con una promesa: triplicar la producción de cobre.

De la deuda al bolsillo de los votantes

El presidente llega a las urnas con una recuperación macroeconómica que puede mostrar como uno de los principales resultados de su gestión. Zambia había caído en default soberano en 2020 y desde entonces reestructuró más de US$12.000 millones de obligaciones con acreedores oficiales y privados. El Fondo Monetario Internacional informó que se alcanzaron acuerdos sobre alrededor del 94% de la deuda incluida en el proceso de reestructuración, mecanismo destinado a modificar plazos, tasas o pagos para hacer nuevamente sostenible una deuda que el país no podía afrontar en sus condiciones originales.


Zambia vota mientras el cobre convierte la elección en una disputa de alcance global.

La pregunta electoral es si esa mejora alcanzó a sentirse en la vida diaria de los zambianos. La inflación anual bajó hasta 6,5% en julio de 2026, frente al 13% de un año antes, pero alimentos, empleo, electricidad y costo de vida siguen ocupando buena parte de la campaña. Hichilema pide tiempo para convertir estabilidad y nuevas inversiones en crecimiento, mientras la oposición sostiene que los beneficios aún no llegaron a suficientes hogares. El resultado definirá no solo quién gobernará Zambia, sino también bajo qué reglas avanzará uno de los mayores reservorios de cobre de una economía mundial que necesita cada vez más del metal.