13/08/2026 - Edición Nº1283

Entretenimiento

Universal+ - Entrevista

Rossif Sutherland y por qué nos atraen los dramas policiales como Murder in a small town

13/08/2026 | Es el hijo de una eminencia del cine como Donald Sutherland. Antes del estreno de la primera entrega de su serie, conversó en exclusiva con NewsDigitales.



El género policial trae una nueva propuesta que promete suspenso y humanidad en partes iguales. Este miércoles 19 de agosto, la pantalla de Universal+ recibirá en exclusiva para Argentina el estreno de Murder in a Small Town (Asesinato en un pueblo pequeño), una serie basada en las novelas de L.R. Wright de la saga Karl Alberg. Protagonizada por Rossif Sutherland y Kristin Kreuk, la ficción sigue los pasos de un experimentado detective que decide abandonar el caos de la gran ciudad para buscar refugio en un apacible pueblo costero, encontrándose en su lugar con una red de secretos y crímenes insospechados.

Hijo del icónico Donald Sutherland y con una destacada trayectoria en producciones como ER y The Handmaid’s Tale, Rossif Sutherland lidera esta entrega de ocho episodios creada por Ian Weir. En la víspera de esta llegada a la pantalla chica, el actor conversó en exclusiva con NewsDigitales para reflexionar sobre los desafíos de ponerse en la piel de este investigador, la profunda atracción que sentimos como audiencia por las historias de crímenes y el legado familiar que marcó su destino en la actuación.

El punto de partida de la historia muestra a Karl Alberg dejando atrás su agitada rutina en Minneapolis para asumir el cargo de jefe de policía en una pequeña comunidad del noroeste del Pacífico. Sin embargo, la aparente serenidad del lugar dura muy poco cuando una serie de asesinatos sacude a la región. Sobre la preparación de este rol y el valor del material impreso original, Sutherland destacó el papel de las obras literarias: “Es bastante raro contar con todo ese material de origen en el que puedas profundizar, investigar y dejar volar tu imaginación, así que eso fue un verdadero regalo. Desafortunadamente, nunca llegué a conocerla a ella (la autora) porque falleció, pero tuve el privilegio de conocer a su esposo, que estuvo allí al comienzo del rodaje de la primera temporada. Nos dio su bendición y nos pusimos en marcha”.

Al momento de construir la psicología de Alberg, el actor optó por dotarlo de una calidez distintiva que contrasta con las convenciones habituales del género policial estadounidense. “En general, es un hombre amable. Es detective, es policía, pero no es alguien que haga su trabajo intimidando a la gente. Es alguien que intenta sacarle la verdad a las personas haciéndoles olvidar, en cierto modo, que en realidad es policía. No usa uniforme, esconde su arma... En muchos sentidos, es un policía muy canadiense metido en una historia estadounidense”, explicó entre risas Sutherland a NewsDigitales.

Esa búsqueda por retratar la fragilidad humana es, en opinión del protagonista, el verdadero motor que diferencia a esta propuesta de otras ficciones de suspenso. “Poder contar la historia de una persona a mitad de su vida, que carga con todo este equipaje y un corazón roto, pero que aún tiene espacio en su corazón para enamorarse tan locamente que existe la posibilidad de reinventarse, o al menos de reconectarse con ese verdadero ser que dejó atrás cuando era niño... Es el sueño, ¿sabes?”, confesó sobre el arco dramático que comparte en pantalla con Kristin Kreuk.

Interrogado acerca del magnetismo que ejercen los dramas criminales sobre el público global, Sutherland habló de los impulsos que mueven a la sociedad a explorar el lado oscuro de la condición humana. Todos tenemos curiosidad por el otro, y los dramas policiales exploran los comportamientos extremos de lo que alguien haría en una situación con la que muchos de nosotros lidiamos en un momento u otro de nuestras vidas. Lidiamos con el conflicto y a veces surge ese impulso... Bueno, al final, él investiga a personas que actúan bajo ese impulso con el resultado decisivo de acabar con la vida de alguien. Creo que existe una fascinación por el hecho de que la gente llegue a ese extremo”, argumentó.

El propio actor admitió que no es ajeno a este fenómeno que atrapa a millones de personas a diario a través de diversos formatos. “Nos permite ser espectadores. Es una vida que nos alegra no tener que vivir, pero es algo que fascina. Me refiero a que yo también termino escuchando ese tipo de cosas. Principalmente en pódcasts cuando manejo. A veces, si tengo que manejar durante mucho tiempo, pongo un drama de crímenes reales y me da un poco de vergüenza decirlo, la verdad, porque al final me siento un poco sucio. Pero sí, es una fascinación humana”, reconoció con honestidad.

El Rossif Sutherland observador de la infancia

Esta facultad para observar el comportamiento ajeno y descifrar patrones no es una habilidad reciente en la vida de Sutherland, sino una cualidad que lo acompaña desde sus primeros años de infancia. “Cuando era un niño pequeño, en lugar de jugar con los otros niños, me sentaba en un banco a ver jugar a los demás. Tanto así que la maestra hizo que mi mamá fuera a la escuela a decirle: ‘Mire, algo anda mal con él, realmente debería estar con los demás’. Y yo solo dije: ‘Pero es que no quiero jugar, me gusta mirarlos’. Lo cual suena un poco raro. Pero he llevado eso conmigo a lo largo de mi vida: esa fascinación por el otro, reveló durante la charla.

Esa temprana inclinación analítica encontró un canalizador perfecto en la interpretación, permitiéndole transformar su empatía y curiosidad en una herramienta artística para dar vida a personajes complejos. “Creo que al final todos somos detectives de la verdad. No tiene por qué ser un crimen, pero ser padre es ser un detective. Así que ahí lo tienes. Espero que me describan como alguien amable y considerado, al igual que a mi personaje. Respeto la forma en que este personaje camina por el mundo; no es que no tenga cosas que trabajar, desarrollar y cambiar”, añadió sobre los paralelismos entre su vida personal y el rol que encarna.

Al reflexionar sobre sus orígenes y la inevitable influencia de crecer en una familia ligada a la excelencia cinematográfica como hijo del legendario Donald Sutherland, el actor recordó cómo se enamoró del ambiente audiovisual desde pequeño. “Fue cuando fui a visitar los sets en los que trabajaba mi papá y pude ver ese circo de gente. Todas las maquinaciones de aquello parecían un caos y, sin embargo, era mágico. Solo quería ser parte de eso. Terminé siendo actor, pero bien podría haber terminado siendo operador de micrófono como cuando empecé. Solo quería ser parte del equipo”, rememoró sobre sus inicios en la industria.

Ese sentido de pertenencia y trabajo colectivo es lo que hoy celebra al encabezar el reparto de este thriller que promete conquistar a los espectadores argentinos. “En la mayoría de las cosas que hacía antes, era como un turista, ¿sabes? Aparecía en el set, hacía unas pocas semanas y me iba. Pero esto es un periodo largo con la misma gente... Realmente es la alegría de estar juntos”, concluyó Sutherland sobre la química del equipo de Murder in a Small Town, una historia donde cada crimen desentierra secretos profundos y demuestra que en los pueblos pequeños nada es lo que parece.